Llámate por teléfono

En el post de hoy quería hablar contigo sobre qué es la autoempatía y sobretodo, cómo ponerla en acción. Es algo que quería hacer hace tiempo pero no sabía muy cómo abordarlo… hasta ahora. Todo gracias a un video de Fidel Delgado que te recomiendo que mires (Fidel Delgado: llámate por teléfono). Este post está basado en él aunque yo te propongo una pequeña variación sobre las preguntas que él propone. Ahora te explico de qué se trata.

De la misma manera que cuando recibimos un golpe o nos hacemos una herida que nos duele conviene prestarle atención lo antes posible, cuando nos ocurre algo que nos toca emocionalmente, es conveniente también prestarle atención. A mi me parece lógico. Ahora bien, en ocasiones no actuamos de esta manera y esto puede ser por varias razones. Una podría ser porque las emociones desagradables tendemos a reprimirlas o a enmascararlas ya que hay una tendencia natural a alejarse de lo desagradable y acercarse hacia lo agradable. Otra razón podría ser que, aunque se pueda reconocer la emoción no se sepa qué hacer con ellas. Seguramente debe haber otras muchas razones…

La cuestión es que hay algo que duele y requiere nuestra atención. Una manera de hacerlo es mediante la auto-empatía, es decir, darse empatía a uno mismo, atenderse y escucharse para saber que es lo que nos hace daño. ¿Cómo ? Pues a ahí es donde entra en juego mi propuesta de hoy para ti:

¡ Llámate por teléfono !

Toma tu teléfono móbil y marca un número. Te propongo que marques tu número de DNI, más que nada para evitar que llames a alguien de verdad de forma accidental. Luego te llamas por tu nombre. En mi caso sería:

– Hola Cesc

Eso ya te sorprenderá porque normalmente los que te llaman por tu nombre son los otros y no tu mismo. Eso te hará regresar a ti mismo. Luego te preguntas lo siguiente:

– ¿Cómo estás ? ¿Qué te pasa?

Y te lo explicas. Es hora de desahogartete porque hay alguien que te está escuchando con atención plena, al 100%, que te conoce y que está dispuesto a escucharte de verdad y con presencia. Quédate el rato que necesites hasta que llega el momento de hacerte la siguiente pregunta:

– ¿Qué necesitas?

Esta pregunta es una revolución porque te saca de la queja, que es como una droga que satisface pero que te deja sin energía para salir de la situación en la que te encuentras. De lo que se trata es de encontrar qué necesidades y valores universales te están faltando en estas situación. (Acceso a listado de necesidades) Este paso te dará mucha claridad. Una vez que hayas descubierto y reconocido cuales son esas necesidades que son tan valiosas para ti, te propongo que te quedes ahí un ratito. Dedicarles unos instantes para reconocerlas y para darse cuenta de lo importantes que son es una forma de honrar algo que es muy valioso. Finalmente acabas con un:

– Luego te llamo

Y vuelves a la situación en la que estabas. Después de haber “recibido” una llamada tan especial tendrás otra perspectiva y es muy probable que se te abran unas posibilidades que antes no podías ver.

Confieso que parece una tontería o incluso una locura, pero lo he probado y me ha funcionado. Esto no es ninguna garantía de que eso te sirva, pero ¿qué pierdes con probarlo? Después de todo, darte un espacio para ti y para escucharte cuando te pasa algo, podría ser un gran favor que te puedes, porque cuidar de ti mismo es tu responsabilidad y es un paso necesario para que puedas ayudar a otros con garantías. Prueba y me dices.

¡Buen viaje!

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