Se egoísta, por favor (2ª parte). Cómo ser un egoísta de una forma diferente.

A veces resulta complicado balancear nuestras necesidades con las de los dos demás. En el artículo Se egoísta, por favor. ya comenté que prefiero que seas egoísta conmigo, que pienses siempre en ti mismo en primer lugar. También te proponía que fueras EGOÍSTA con mayúsculas, en el sentido que lo fueras teniendo en cuenta que formas parte de un sistema de relaciones de personas al cual estas conectado.

Ahora bien, supongo que algunos de vosotras /os se debe estar preguntando cómo se hace esto. ¿Cómo uno puede ser egoísta y, a la vez, tener en cuenta a los demás? Porque parece que sólo haya dos alternativas: o nos comportamos de una forma egocéntrica (que no es lo mismo que ser egoísta) o bien caemos en la amabilidad malentendida y los demás nos pasan por delante con el coste que supone para nosotros. Pues en el post de hoy te voy a proponer una manera en que puedes ser egoísta de una forma ecológica,  o sea, que tiene en cuenta y es respetuoso con las personas que te rodean. Es una tercera vía ¿Te apetece averiguar en qué consiste?

La tercera vía que te comentaba se basa en el lema ” Yo primero y quiero saber que supone esto para ti”. Es una postura egoísta y que, a la vez, se interesa por el impacto que tiene esa decisión o acción sobre la o las personas que me rodean. Es a lo que me refería con ser EGOÍSTA de una forma ecológica. Para ponerlo en acción te voy a poner un ejemplo. Primero expongo la situación y luego te pongo las tres opciones de comportamiento: la “amable”, la “egocéntrica” y la EGOÍSTA ecológica”.

La situación es la siguiente: Estoy en una sala haciendo un curso con más gente y tengo calor. Quiero abrir la ventana para que entre aire fresco en la sala.

Opción “amable”  (los demás van siempre delante y mi autoestima se va al carajo …).

Esta sería mi manera de pedir:

¿Alguno de vosotros tiene calor?

Al “pedir” de esta manera espero que alguien sea tan “amable” y considerado como yo lo soy y además pretendo que los demás también lo sean. Mi amabilidad no es generosa sino que espero amabilidad también a cambio. Entonces, al hacer esa pregunta lo que pretendo es que alguien me diga: Yo no tengo calor pero, ¿y tú, tienes calor? Porque si tienes calor yo abro la ventana… El “amable” espera que los demás también lo sean, y si no lo son, entonces se enfada con ellos y está resentido porque deberían haberse comportado de forma amable. ¿Alguno de vosotras/os le suena esta situación?

Opción “Egocéntrica”

Me levanto y abro la ventana. Sin más. Yo soy el centro de mi mundo y, además no existen otros mundos que no sean el mío, o son menos importantes. Si hay alguien que no le gusta mi opción me impongo.

Opción EGOÍSTA ecológica: la tercera vía.

¿Alguien tiene algún inconveniente en que abra la ventana?

en esta opción yo soy lo más importante, por lo que manifiesto que quiero abrir la ventana. Mi mundo gira entorno a mí y yo soy el que debe cuidar por mí mismo y no espero que los demás lo hagan por mí. Pero mi concepción del egoísmo se amplía y, como no estoy solo en la sala, quiero saber si mi acción causa algún inconveniente a los demás. Es por esto que digo que es ecológico, porque me preocupo por saber el impacto de mi acción en los demás. Osea, soy respetuoso con el “medio ambiente” en el que estoy, que en este caso son las personas que comparten la sala conmigo.

Perfecto. ¿Y qué pasa si alguien se opone a mi propuesta? Supongo que alguna vez te has encontrado que cuando manifiestas tus intenciones entonces entras en conflicto con las de otra persona. Quizás tratas de evitar el conflicto y con ello estás otra vez olvidándote de ti. Lo que se trata es de continuar siendo un egoísta ecológico. Veamos cómo sería en este caso:

Otro:  No quiero que abras la ventana.

Yo: (Uf!. A ver. Aunque me pueda parecer un ataque a mi persona creo que lo puedo ver como un acto de alguien que también quiere ser egoísta y quiere cuidar de sí mismo)

– Gracias por decírmelo. ¿qué inconveniente tienes si abro la ventana?

(No renuncio a primeras a lo que yo quiero y, además, quiero investigar a qué está diciendo “sí”cuando me dice “no” a mi propuesta)

Otro: – Pues que la sensación de corriente de aire me provoca estornudos. La alergia …

(Para mí lo importante son las necesidades y no tanto las estrategias. Parece que lo que quiere es cuidar de salud. Esa es su necesidad. Y yo, abriendo la ventana necesito comodidad. ¿Se me ocurre alguna estrategia alternativa que busque mi comodidad y respete su necesidad de cuidado por su salud?  (Proceso de los 4 pasos de la CNV) Creo que sí.

Yo: – Vale, entiendo. ¿Te pasaría lo mismo si te sentaras en la parte más alejada de la ventana? Yo me colocaría lo más cerca posible de la ventana y podría ajustarla para yo estar fresco y tú lejos de la corriente de aire. Así evitamos que tú estornudes y yo estoy cómodo, ¿qué te parece?

Otro: – Me parece bien.

Yo: (dirigiéndome al resto de la sala), ¿hay alguien de vosotros que tenga algún inconveniente con mi propuesta?

– ¡Perfecto!

 

Y hasta el ejemplo de la “tercera vía” o cómo ser un “Egoísta ecológico” o un EGOÍSTA en mayúsculas.

Espero que este ejemplo sea ilustrativo de esta tercera vía. Como siempre, podéis contactar conmigo si tener alguna duda o quereis plantearme alguna cuestión.

¡Buen viaje!

 

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Un comentario

  1. Me pareció super interesante lo que comentas, en ocasiones el ser egoísta es algo bueno y no es algo negativo, simplemente se necesita de vez en cuando para dar un respiro y seguir adelante

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