4 pasos para superar una dificultad: 2ª parte

por | 17/07/2013

En el ultimo articulo 4 pasos para superar una dificultad te prometí aplicar el método para la resolución de una dificultad. Pues tal como te dije, este artículo va a tratar de ello. El ejemplo que he escogido es una dificultad personal. La situación de dificultad es la siguiente: me molesta mucho que hable a una persona y no me conteste. El problema es que la situación me supera y entro en una dinámica de pelea que lejos de arreglar la situación, la empeora. La situación es repetitiva y olvidarlo tampoco lo soluciona porque crea Resentimiento.

Antes de empezar te quiero recordar brevemente cuales son los 4 pasos del método y a continuación los aplicaré.

1.- observaciones. Describir los hechos separándolos de los juicios y opiniones.

2.- juicios y sentimientos. Lo que pienso y siento respecto a los hechos. Es lo que decíamos que nos pasa “piel hacia adentro”.

3.- Transformar los juicios en necesidades.

4.- Petición

 Aplicación de los pasos

 1.- Observación.

Entro a la habitación de mi hija para hablar con ella. Empiezo a hablar y ella continúa haciendo lo que hacía antes de entrar. Le repito la pregunta y no obtengo respuesta.

2.- juicios y sentimientos.

Cuando entro en la habitación la hablo y no me contesta me enfado muchísimo porque pienso que me escucha perfectamente y no me responde porque no le da la gana. No le importa lo más mínimo lo que la digo y además es una falta de respeto enorme. Yo plantado ahí delante y ella sin hacerme el más mínimo caso. Estoy súper enfadado. ¡ No hay derecho a que me haga esto!

Todas estas cosas son las que me cuento cuando sucede lo que sucede. !Uff!

3.- Necesidades

Cuando digo que “lo hace expresamente” creo que lo que necesito es protegerme contra esa supuesta acción que me molesta. Entonces la necesidad que hay detrás de ese juicio es la autoprotegerme, la de seguridad hacia mi persona.

Por otra parte, cuando digo que no hay derecho y que lo que hace es una falta de respeto creo que lo que estoy necesitando es que yo sea tenido en cuenta. Ahora me doy cuenta que lo que estoy necesitando con mucha ansia es empatía y atención. Esto es lo que más me suena. Cómo me encantaría que me ofrecieran auténtica empatía cuando me pasa esto…

Ahora que me he dado cuenta de esto y he dejado espacio para sentir lo que sería recibir empatía, mi sentimiento de rabia y enfado se ha transformado en otra cosa… Estoy triste y esperanzado al mismo tiempo porque creo que he salido de una dinámica en la que estaba encallado: ahora sé lo que necesito. Al hacer este proceso lo que he hecho ha sido darme empatía a mi mismo por lo que creo que ahora estoy en disposición de ir al último paso.

4.- Petición

Creo que lo que voy a hacerme es una petición hacia mi mismo. Voy a mantener una conversación con mi hija para explicarle lo que me pasa cuando no me responde y para pedirle empatía. Supongo que, antes de pedir empatía, será más fácil si la ofrezco yo antes. La conversación con mi hija podría ser algo como lo siguiente:

Hola, el otro día entré en tu habitación para hablar contigo. Te hablé un par de veces pero no me contestaste. Como no me decías nada, me enfadé y te grité, ¿te acuerdas?

Supongo que estabas tan concentrada en alguna tarea que debía ser muy importante para tí y que pedía toda tu atención.

Pues sí. Estaba a mitad de una cosa que había estado tratando de hacer durante mucho tiempo y no quería perderlo.

Ya veo. ¿Que te pasó cuando te grité?

Pues que me enfadé mucho. Ya te iba a responder pero pensé que no te iba de unos segundos y a mí sí que me podía suponer tiempo dejarlo a medias.

Ya veo. Estabas a mitad de algo muy importante que te había llevado mucho tiempo y querías comprensión para que te dejaran acabarlo con tranquilidad, ¿es eso?

Sí. Era eso

¿Te gustaría saber que es lo que me pasó a mi cuando entré en la habitación?

Bueno…

¿Bueno?

Sí, sí. Dime.

Cuando entré en la habitación y no me contestaste a ninguna de las preguntas que te hice pensé que no me hacías ningún caso y que eso era una falta de respeto. Me enfadé mucho porque lo que necesitaba era atención y comprensión.

….

Me gustaría saber qué es lo que has escuchado.

Que estabas muy enfadado porque necesitabas atención y por eso me gritaste.

Pues sí. Eso es lo que me pasó. (Qué bien sienta cuando te escuchan y te entienden…)

No me gustaría que esto volviera a pasar así que te propongo una cosa. Cuando entre a tu habitación y te hable, a mi me ayudaría que, si estás muy ocupada y no puedes atenderme, me hicieras un gesto para hacérmelo saber. Entonces yo me esperaré a que tú vengas. Así te doy tiempo y yo puedo hablar contigo con la atención que a mi me gustaría. ¿qué te parece?

Vale

¡Perfecto!

 

 Conclusión

Este es el resultado de aplicar el método a una cuestión cotidiana. En mi opinión es válida en cualquier situación de dificultad porque te ayuda a centrarte en ti mismo y en aquello que sólo tú puedes hacer más allá de tratar de cambiar a los demás para desbloquear una Situación de dificultad.

Espero que te haya sido de utilidad.

¡Buen viaje!

 

Acompaño a personas y organizaciones a desarrollar formas de comunicarse para que las relaciones sean eficaces, satisfactorias, saludables y sostenibles.

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