¿Dónde buscas las soluciones a los problemas?

por | 22/01/2014

Hoy quiero empezar esta entrada del blog con un chiste.

Esto es una persona que sale a pasear por la noche en la ciudad en la que vive. De vuelta ya para casa, se encuentra una persona cerca de una farola, en una actitud como si estuviera buscando algo por el suelo. La cuestión es que no puede aguantar su curiosidad y le pregunta:

– Perdone usted, ¿qué hace?

– Estoy buscando las llaves que se me han perdido.

– ¿Quiere que le ayude?

– Vale gracias

y se ponen los dos a buscar las llaves

Al cabo de un buen rato y después de haber buscado ya bastante la persona le pregunta.

– Oiga usted, una pregunta ¿Por dónde, más o menos, ha perdido las llaves?

– Pues mire, por allí.

Y le señala un lugar a unos cien metros de donde están buscando. Entonces, la persona desconcertada le pregunta.

– Entonces, ¿se puede saber que narices hacemos buscando las llaves al lado de esta farola?

– Bueno, es que aquí hay luz.

————————————-

Seguramente te estarás preguntado para qué te he explicado este chiste. La cosa es que pienso que muchas veces este chiste simboliza muy bien la forma en la que busco soluciones a mis problemas. Me ocurre algo y entonces aplico una solución. Veo que no funciona, hago una pequeña variación y vuelvo a aplicarlo con idéntico resultado. Entonces hago una nueva variación (que creo que es otra cosa diferente pero que en realidad no deja de ser más de lo mismo) y vuelvo a probar. ¿Qué crees que es lo que obtengo?  ¡Acertaste! Lo mismo, o sea, nada.

¿Porqué digo que me recuerda el chiste? Pues porque lo que hago al probar las mismas cosas con ligeras variaciones es lo mismo que buscar debajo de la farola, es decir, busco soluciones conocidas aunque sepa que no van a funcionar, pero continúo haciéndolo porque es lo conocido. En cambio, buscar en la zona no iluminada supone buscar soluciones que nunca antes he intentado y, por lo tanto, son desconocidas. Es como si me dijera:

– Va, si hago algo que nunca he probado antes tampoco me asegura que vaya a encontrar la solución, así que, puestos a perder el tiempo haciendo cosas que no sirven para nada, lo hago en alguna cosa que ya conozco que por lo menos no es incómodo.

Ahora bien, aunque la zona oscura fuera completa y absolutamente oscura. ¿No te parece que, aunque sólo fuera a tientas, mis probabilidades de encontrar la llave serían superiores que si continuo buscando cerca de la farola?  Y se me ocurre otra pregunta. ¿cómo puedo estar seguro que esa zona es completamente oscura? ¿Y si hubiera algo de luz , aunque sólo fuera un poco? En ese caso, todavía sería mejor, ¿no?

Así que, cuando tienes un problema y ya has probado muchas cosas que en realidad son variaciones de la misma cosa y no te han funcionado, ¿estarías abierto a probar cosas totalmente diferentes aunque no tengas la certeza que vayan a funcionar? ¿Quieres estar tranquilo y sentirte cómodo probando cosas conocidas que sabes que no funcionan o bien quieres solucionar tu problema? Porque creo que no es posible ambas cosas.

Tú eliges.

¡Buen viaje!

Acompaño a personas y organizaciones a desarrollar formas de comunicarse para que las relaciones sean eficaces, satisfactorias, saludables y sostenibles.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *