La valentia es una forma de voluntad

snail-505511_640¿Qué es lo que significa es ser valiente? Lo primero que me viene es alguien que no tiene miedo. Sin embargo, eso para mi no es ser valiente sino que es ser un inconsciente. El miedo, como cualquier sentimiento, es una señal que me indica que hay una o varias Necesidades Universales, que me están faltando. Así el miedo puede ser que me esté diciendo que me está faltando seguridad, así que lo que el miedo persigue es protegerme de los posibles peligros. Desde este punto de vista, el miedo es algo positivo para mi. Entonces, ¿cual es el problema de miedo?

El miedo se convierte en algo problemático cuando deja de actuar como una señal de aviso y pasa de ser algo que avisa para ser alguien que decide. El problema del miedo es que me suplante y decida por mi.

Algunas consideraciones sobre el miedo.

Antes de continuar quisiera hacer alguna consideración. El miedo es un sentimiento muy desagradable y las personas tenemos una tendencia natural a huir del dolor  y de lo desagradable y buscar el placer y lo agradable. Así que, mi tendencia natural es evitar situaciones que me estimulen miedo.

Este mecanismo de huida ha sido algo muy útil para conservar nuestra especie, porque nos aleja de los peligros que podrían amenazar nuestra existencia. En nuestros inicios, vivíamos en lugares inhóspitos en los que estábamos el peligro de ser devorados por otras especies estaba muy presente. Así que el miedo ha sido un mecanismo indispensable para asegurar nuestra supervivencia como especie.

Sin embargo, ahora el lugar en el que vivimos la mayor parte de nosotros, es un lugar razonablemente seguro y no estamos expuestos a peligros que pongan en riesgo nuestra vida. Así que nuestro sistema de aviso, desarrollado para nuestra supervivencia durante miles de años, todavía no se ha adaptado a este cambio relativamente reciente, si tenemos en cuenta que el género humano tiene unos 2 millones de años de antigüedad. Esto supone que tenemos un sistema de aviso diseñado para vivir en la vida salvaje llena de peligros y no está adaptado a las nuevas circunstancias en las que vivimos en la sociedad moderna.

Por otra parte, me gustaría que pensáramos tu y  yo, cuales son las situaciones que causan miedo. ¿Qué es lo que me causa miedo? Cada persona tienes sus propios miedo aunque hay un tipo de miedo que quiero tratar en este artículo: el miedo a lo desconocido. Culturalmente se nos ha enseñado a temerlo.

El dicho que dice: “Más vale malo conocido que bueno por conocer” es representativo de esta forma de pensar. Otras referencia podrían ser el “Non Terrae Plus Ultra” (‘No existe tierra más allá’) que se utilizaba para referirse Finisterre (España), y también la antigua advertencia de la mitología griega, según la cual Hércules había puesto dos pilares en el Estrecho de Gibraltar, para señalar el que se creía que era el límite del Mundo, la última frontera que los navegantes del Mediterráneo podían alcanzar. En definitiva, el miedo a lo desconocido es algo ancestral.

Si esto que te he explicado es cierto significa que el miedo, que es nuestro sistema de aviso, nos da alarmas con un nivel que está por encima de lo que corresponde con el peligro real. Eso quiere decir que vivimos como situaciones peligrosas para nuestra integridad personal, situaciones que en realidad no lo son.

Resumen.

Tenemos un mecanismo de aviso de peligro obsoleto porque nos indica situaciones que ponen en riesgo nuestra vida cuando de hecho, no es así. También tenemos otro mecanismo que nos impulsa a huir de lo desagradable. Finalmente, asociamos los desconocido a lo peligroso. Con todo esto, es posible que tengamos una tendencia a huir de las situaciones no conocidas. ¿A dónde nos lleva esto?

Más que llevarnos a ningún sitio, hace que nos quedemos en lo que se llama la “Zona de Confort“. A mi no me gusta llamarla así porque en la “Zona de Confort” aunque no hay miedo, no significa que sea un lugar agradable. Prefiero denominar este estado “la Zona Conocida” porque es un lugar en el que nos hemos acostumbrado a vivir, aunque sea un lugar en el que haya hastío, o esté viviendo el dolor más absoluto. Curioso, ¿no te parece?

La “Zona Conocida” y el desarrollo

Supongo que ahora no tienes las mismas habilidades que tenías cuando naciste. Eso significa que has desarrollado algo que hasta ahora no se había manifestado. De igual forma, es posible que ahora mismo no estés manifestando ciertas habilidades, no porque no las tengas, sino porque simplemente, todavía no las has desarrollado.

Antes de continuar me gustaría hacerte dos preguntas. ¿Qué te ocurre cuando pones en práctica habilidades que ya tienes? Supongo que no requiere mucho esfuerzo y, desde este punto de vista, te sientas cómodo. Muy bien, ahora la segunda ¿Cómo has hecho para desarrollar una habilidad que al principio no habías manifestado? Supongo que con estudio y/o práctica. Y mientras estás desarrollando una habilidad hay esfuerzo lo cual supone una inversión de energía. Lo que quiero decir con esto es que mientras estabas desarrollando una habilidad, no estabas en una zona confortable. Mientras te desarrollas no estás en la “zona de confort” o en la “zona conocida”. Sólo cuando has alcanzado un cierto nivel de habilidad eso se convierte en algo más fácil, placentero y cómodo.

Vamos, que para desarrollar una habilidad y sentirnos confortables realizando actividades en las que ponemos en acción esa habilidad (zona de confort) antes hemos pasado por un un período de aprendizaje en la que no hay ese confort. Cuando ya hemos alcanzado la habilidad hay comodidad porque tenemos un cierto control. Cuando estamos en aprendizaje ese control no existe y hay una cierta incomodidad y “descontrol”, e incluso podría haber algo de miedo ¿Ves por dónde voy?

El miedo puede ser una señal que se activa cuando voy a hacer alguna cosa que no conozco porque nunca lo he hecho antes. El miedo me dice, “cuidado, zona desconocida, peligro”. En ese caso el miedo me aleja del aprendizaje y del desarrollo de nuevas habilidades, pero es una señal de alarma errónea.

La valentía como una forma de voluntad.

Todo lo que hemos visto juntos hasta ahora conecta con el título de este post. Ser valiente para mi no significa no sentir miedo. De hecho, sentir miedo es algo que no está en mis manos. Lo que sí está en mi poder es reconocerlo, para darme cuenta que en realidad, no estoy en peligro sino que el miedo me indica que voy a entrar a una zona desconocida, que es el único lugar donde es posible el aprendizaje, el descubrimiento de cosas nuevas, la diversión y el desarrollo. Se trata de aprovechar la energía valiosa del miedo para estar más despierto, atento y, en definitiva, más vivo, lo cual me permitirá aprender, crecer y desarrollarme como persona.

¡Buen Viaje!

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