¿Sabemos realmente qué es la empatía?

 

En este artículo explico que es la empatía desde la perspectiva que nos brinda Marshall Rosemberg  y doy ejemplos de lo que es y sobretodo, de lo que muchos de nosotros creíamos que era dar empatía pero que en realidad, no es. (tiempo estimado de lectura 3 minutos, video aparte)

Wikipedia  define la empatía (del vocablo griego antiguo εμπαθεια, formado εν, ‘en el interior de’, y πάθoς, ‘sufrimiento, lo que se sufre’), llamada también inteligencia interpersonal en la teoría de las inteligencias múltiples de Howard Gardner, es la capacidad cognitiva de percibir en un contexto común lo que otro individuo puede sentir. También es un sentimiento de participación afectiva de una persona en la realidad que afecta a otra.

Otra definición es  la capacidad de entender la postura de los otros y vivir como propios sus sentimientos.

Sin embargo son definiciones que se quedan muy en la superficie y para mí no transmiten lo que realmente es. En mi opinión la persona que mejor entiende y define la empatía es Marshal Rosemberg, creador de la  Comunicación No Violenta

Considera la empatía como el regalo más preciado que se le puede dar a una persona y sencillamente lo define como “estar presentes”. Y ello significa acallar los pensamientos, es decir no traer nada del pasado al presente, porque cuando esto pasa, estamos bloqueando la empatía. Rosemberg menciona a Buber para definir este estado de presencia, de atención plena hacia la otra persona sin pensamientos que interfieran, con la siguiente cita: “a pesar de cualquier parecido, cada situación de la vida muestra una cara nueva, igual que un niño recién nacido, que nunca antes existió y que tampoco volverá a existir jamás. La nueva situación espera de ti una respuesta que no puede ser preparada con antelación. No espera nada del pasado, espera presencia, responsabilidad; te espera a ti”

Rosemberg continúa diciendo que es conveniente no confundirla con la comprensión intelectual o la simpatía y lo explica de la siguiente manera: “Cuando escucho a alguien que está mal y le digo: “me apena verte mal”, es porque estoy cayendo en la simpatía. La empatía no consiste en conectar con mis sentimientos sino con los sentimientos de la otra persona. Cuando doy empatía y aparecen mis propios sentimientos sé que he perdido a la otra persona. Entonces me dirijo a mis “caballos desbocados” diciéndoles: “volved al establo” (por “caballos desbocados” se refiere a ese diálogo interno en forma de juicios que nos surgen cuando escuchamos a la otra persona y que impide la conexión empática).”

Empatía significa regalar TODA nuestra atención a la otra persona, sin distracciones de ningún tipo. Nuestro ego desaparece, no estamos de acuerdo ni en descuerdo, simplemente estamos. Cuando se está de acuerdo con la otra persona eso deja de ser empatía.

Algo que me ha ayudado a mí a entender de qué estamos hablando es mediante ejemplos de lo que no es empatía. Por ejemplo, NO es empatía….

Competir dando y explicando historias similares “Va, eso no es nada. A mí me pasó que …”

Educar: “esto que te ha pasado podría ser una gran enseñanza para ti…”

Consolar: “lo que ha pasado no es culpa tuya…”

Minimizar: “! No hay para tanto!

Dar consejos: “lo que debería hacer en esta situación es…”

Dar lecciones: “a mí no me pasan estas cosas…”

Hacer diagnósticos: “en el fondo lo que te pasas es que ….”

Desaprobar: “lo que dices es una completa tontería…”

Intentos de consolar, tranquilizar, animar,…..;”venga no te preocupes, anímate ¡”

Después de todo esto, ¿no tenéis la impresión que cosas que entendíais como empatía no lo son en realidad?

¿Y qué es lo que pasa cuando alguien es capaz de dar empatía? Pues que sucede algo mágico. Permitidme que lo ponga en palabras de Carl Rogers, fundador de la sicología humanista: “Cuando alguien te escucha sin juzgarte, sin tratar de responsabilizarse de ti ni querer cambiarte, sientes algo maravilloso,…Cuando me prestan atención, me escuchan, soy capaz de percibir mi mundo de una manera nueva y seguir adelante. Resulta sorprendente ver algo que parecía no tener solución la tiene cuando alguien te escucha. “

¿Cómo se consigue esto? Simplificándolo, Rosemberg nos dice que escuchando en silencio: “en realidad para empatizar no necesito palabras. Empiezo a utilizarlas cuando me caigo de la tabla de surf”. Utiliza esta metáfora para simbolizar que conectar con el otro es conectar con la energía de lo que está pasando en ese momento y navegar, surfear entre las olas. Cuando entran sus pensamientos, juicios o sus sentimientos es que se ha “caído de la tabla de surf”, ha perdido la conexión y necesita utilizar las palabras y preguntar al otro sobre sus sentimientos y necesidades para volver a conectarse con la energía mágica de estar presente, en definitiva, para volver a subirse a la tabla de surf y conectarse con lo que está vivo en ese momento.

Hay otras circunstancias en las que también utiliza las palabras, aunque prefiero no extenderme más en este aspecto porque haría este artículo demasiado largo. De todos modos, os prometo que próximamente publicaré otro artículo en el que profundizaré sobre cómo hacer la escucha empática.

Para finalizar os adjunto un video que puede ayudar a comprender la empatía desde el corazón. Como decía el Zorro del Principito

Es muy sencillo – dijo el zorro-; no se ve bien si no es con el corazón. Lo esencial resulta invisible para los ojos.

Buen Viaje

Bibliografía: Resolver conflictos con la Comunicación no Violenta. Marshall B. Rosemberg

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Un comentario

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