Simpatía y empatía. ¿Cual es la diferencia?

El otro día, en una conversación con un amigo, me explicó lo indignado que estaba con algo que le había ocurrido en el trabajo. En otro departamento habían hecho algo que, según su modo de entender su trabajo, era una manera muy poco profesional de hacer las cosas. Mientras me lo explicaba notaba cómo se iba enfadando cada vez más, al corroborar lo mal que lo habían hecho. Eran aspectos que para él eran de suma importancia, y precisamente por ello, el hecho que los otros no hubieran actuado así, le hacía indignarse todavía más.

La conversación ocurrió muy deprisa, de una forma improvisada, y la verdad es que en aquel momento sólo supe darle simpatía y no auténtica empatía, que es lo que creo que necesitaba. Y hay una diferencia muy importante. Le doy simpatía si cuando me explica algo, le doy la razón. “Sí, claro, es que no hay derecho con lo que te hacen” podría ser una respuesta típica. Cuando alguien se queja ante nosotros muchas veces es lo que pide, la adhesión a su causa. Pero si lo hacemos no estoy seguro que le seamos de utilidad.

En cambio, empatía sería olvidarse de uno mismo, de si estoy o no de acuerdo con lo que explica y tratar de conectarme con lo que le pasa con lo sucedido. Una manera puede ser simplemente escucharle en silencio. Otras veces, podemos utilizar alguna pregunta. En lo ocurrido con mi amigo, la conversación podría haber ido así:

Yo: Creo que estás muy enfadado con lo ocurrido ….
Amigo: Sí, me pongo de los nervios cuando veo esas chapuzas.
Yo: Ya veo,… Si los demás hubieran actuado de otra forma más acorde con tus criterios de calidad, tú estarías más tranquilo porque para tí es muy importante esa calidad en los resultados.
Amigo: Sí, ya sabes que mi trabajo es algo muy importante para mí. Y los demás no lo valoran.
Yo: Tu trabajo es algo que valoras mucho, y supongo que te encantaría poder compartir esa satisfacción por el trabajo bien hecho con los demás. Eso es lo que te falta y por eso te enfadas, ¿es así?
Amigo: Sí…
Yo: Te encantaría que los demás supieran eso y que contribuyeran a tu necesidad de autorealización y que pudieras compartir esas inquietudes con esas personas para trabajar compartiendo esos mismos criterios.
Amigo: Sí. Creo que es eso…
….

La conversación podría haber sido así o de otra forma. Lo que es importante para mí es tratar de mostraros a través de este diálogo que, para conectarme a él no he tenido que darle la razón. Simplemente he tratado de buscar qué sentimientos y qué necesidades están insatisfechas en esa persona (Comunicación No Violenta – CNV). Y para eso, no necesito saber los detalles de lo ocurrido. Si me encuentro preguntado por eso, entonces me doy cuenta que me estoy desconectando de lo que le pasa a esa persona. Preguntar por los detalles sólo es necesario si quiero saber si tiene razón o no, o sea, para poder simpatizar. La empatía va más allá. Es mucho más profunda y auténtica. Si le damos empatía de calidad a alguien le damos la oportunidad de que averigüe qué es lo que le está faltando en esa situación.

Si simpatizamos con él, nos limitamos a darle la razón y lo menos importante para salir de una situación problemática es si uno tiene o no tiene razón. Porque si tenemos razón nada nos impulsará a cambiar la situación en la que nos encontremos. Y si no la tenemos, trataremos de encontrar todo aquello que nos permita no reconocerlo. En cambio, si dejamos esto de lado y nos centramos en lo que nos pasa a nosotros con lo sucedido, abandonaremos el papel de víctimas y nos permitirá hacernos la pregunta, ¿qué hago yo ahora con esto?. Y ahí nos convertimos en protagonistas de nuestra propia historia. Aunque sólo quepa la posibilidad de hacer e duelo por lo sucedido.

Así que te propongo algo para practicar. Piensa en alguna dificultad que tengas en este momento y date empatía a tí mismo. Te puede ayudar hacerte las siguientes preguntas:

– ¿Que sentimientos tienes cuando recuerdas lo sucedido?

– ¿Podrías buscar que es lo que necesitas y no estás teniendo?

Y si consiguieras eso que dices, ¿cómo te sentirías? ¿Qué necesidad se habría satisfecho? …(Repite este proceso las veces que sea necesario)

Ahora que sabes lo que realmente necesitas, ¿que pedirías a los demás o a ti mism@ para que puedan contribuir a satisfacer esa necesidad que es tan valiosa para tí?

Si tienes alguna duda, no dudes a contactar conmigo

¡Buen viaje!

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