Cómo desarrollar costumbres sanas

Se dice que el 80% de las cosas que hacemos durante el día las hacemos por costumbre. Si aceptamos que esta afirmación puede ser “bastante cierta” una posible conclusión podría ser: Desarrolla costumbres sanas y tendrás una vida sana. Ahora bien, uno puede preguntarse ¿Las cosas que hago por costumbre son sanas? ¿Puedo cambiar las costumbres no deseadas? ¿ Qué pasaría si tuviera costumbres sanas? ¿cómo podría influir en mi vida esto? Si quieres obtener respuestas a estas preguntas te propongo un ejercicio que podría cambiar algunas cosas en tu vida que quizás tenga efectos muy positivos.

Para explicarte cómo hacer este sugerente plato tendremos que tener disponibles los siguientes ingredientes:

1.- Papel,

2.- Lápiz o bolígrafo,

3.- Lápices de colores o rotuladores o marquers de diferentes colores.

Y el más importante de todos, EL COCINERO, que debe llevar consigo:

1.- ganas de aprender algo que podría ejercer una influencia muy positiva en su vida

2.- 1 hora de trabajo personal

3.- Compromiso y honestidad para llevar adelante tus propios compromisos.

Primer paso: Inventario de costumbres

Primero hay que hacer un inventario de nuestras costumbres. Es útil pensar en una semana completa porque hay costumbres que tienen frecuencia semanal. Una vez finalizada esta parte tendremos una lista de costumbres y su periodicidad semanal.

Segundo paso: Reafirma las costumbres sanas que ya realizas

Llegados a este punto ya tenemos una lista en papel con las cosas que hacemos por costumbre. Seguidamente debemos marcar las que consideramos que son sanas. Para resaltarlas las podemos marcar con los colores o marcadores con un color que nos resulte atractivo. De esto modo podemos ver que ya tenemos costumbres sanas que debemos continuar.

Tercer paso: Costumbres sanas

Para esta fase hace falta un pequeño cambio en nuestra forma de entender las cosas. Lo que se trata es de pensar como si fuéramos capaces de desarrollar cualquier costumbre por difícil y complicada que nos parezca. Si fueras capaz de desarrollar cualquier costumbre, ¿qué cosas harías que beneficiarían tu salud, y como consecuencia, tu energía y ganas de hacer las cosas? Se trata de atreverse a pensar con libertad e identificar aquellas costumbres clave.

Cuando ya hayas alcanzado este estado anótalas y ordénalas poniendo primero las que tengan mayor impacto en tu salud y las que sean más fáciles de llevar a la práctica.

Cuarto paso: pasar a la acción

Escoge una de las costumbres sanas y toma el compromiso de llevarla adelante. Escoge primero una que  sea fácil de desarrollar y te aporte grandes beneficios.

Quinto paso. Registro

Se dice que para desarrollar una costumbre hay que hacer esa cosa repetidamente durante 21 días ( que es lo que tarda una gallina en incubar un huevo…). Pasado ese tiempo aquello pasa a ser una cosa que se hace por costumbre. Para ello lo que os propongo es seguir un registro diario durante 3 semanas del cumplimiento de esa nueva costumbre. Si lleváis un diario, lo podéis anotar ahí. Sino, coger una libreta de “Nuevas costumbres” y anotar cada día la costumbre a desarrollar y su grado de cumplimiento. Durante estas 3 primeras semanas se requiere disciplina. Luego ya será una costumbre que casi no requerirá esfuerzo para su cumplimiento.

Sexto paso: Refuerzo.

Para ayudar a desarrollar esa nueva costumbre es de gran ayuda, estar atento a la forma en la que pensamos cuando queremos realizar esa actividad y para ello es muy importante tomar conciencia de lo que pensamos  antes de iniciar esa actividad que todavía no se ha incorporado a nuestro «catálogo de costumbres».

Así, toma conciencia de lo que piensas, date cuenta de la parte positiva de ese pensamiento que te está impidiendo desarrollar esa costumbre. Por ejemplo, vas a prepararte la bolsa para ir al gimnasio y aparecen pensamientos sobre lo cansado que estás y la pereza que te da…. ¿qué cosa buena quiere para tí ese pensamiento? Podría ser que buscara cuidar de ti mediante el descanso. El ir al gimnasio, también busca cuidar de ti, ¿no?. Ahora imagínate cómo te sentirás cuando hayas acabado la sesión de gimnasia y revive esas buenas sensaciones. .. Y ahora, da el salto y dite a ti mismo !A por ello!

Y recordad que en todo proceso de cambio hace falta que se cumplan 3 condicones:

  1. Solo habrá cambio si hay voluntad y compromiso con él.
  2. Algo o alguien cambian si saben cómo hacerlo y creen que es posible hacerlo.
  3. El cambio tendrá muchas más posibilidades de éxito si el proceso de transición entre donde se está a donde se quiere estar, se produce con el acompañamiento de alguien.

Finalmente deciros que un coach puede convertirse en una posibilidad para vosotros en un proceso de cambio.

Ánimo y buen viaje !

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