La necesidad de seguridad es una de las más básicas, tanto a nivel individual como colectivo. En un mundo hostil, sin certezas, necesitamos construir espacios donde podamos estar seguros, tranquilos, en el que podamos hacer predecible el futuro y así rebajar nuestra ansiedad. Si lo ceñimos al entorno personal, la cuestión es preguntarse sobre el tipo de estrategias que utilizamos para construir nuestra seguridad.
En primer lugar decir que cualquier estrategia que utilicemos tendrá la intención de encontrar esa seguridad perdida. Sin embargo, dependiendo qué tipo utilicemos, nuestros resultados serán unos u otros. Podríamos hacer una primera clasificación. Así tenemos las estrategias tipo «OUT» y por otro lado las tipo «IN». Permitidme que os lo explique.
Las estrategias que llamo tipo «OUT» son las que buscan dotarnos de elementos externos que nos aporten seguridad al contrario de las del tipo «IN» que se centran en desarrollar habilidades personales que aportan más garantías para afrontar las amenazas o incertidumbres del mundo exterior. La primera se centra en dotar elementos externos de seguridad, la segunda, de elementos internos.