¿Comprender a otro puede ser un deporte de riesgo?

Tengo un amigo que está suscrito a mi blog, así que cada vez que publico recibe un email anunciando que he colgado un nuevo artículo. Nos vemos casi cada día y algunas veces, me hace algún comentario irónico sobre el título del artículo que acabo de publicar. Cuando le pregunto qué le ha parecido siempre me dice que no lo ha leído y además no tiene intención de hacerlo.

Cuando continuamos la conversación me dice que la temática general de mi blog y de la Comunicación No Violenta en particular es para gente “hippy”. El opina que lo que es realmente útil es decir las cosas directamente y si hace falta decirlas de forma contundente. Eso de ser amable no va con él y prefiere ser impertinente o “borde” y huir de un lenguaje que interpreta que puede ser falso, cobarde, blando y poco asertivo.

Cuando me dice esto, tengo la tentación de continuar la conversación para tratar de convercerle que la CNV, dista mucho de ser una comunicación blanda y que por el contrario permite ser muy asertivo a la vez que se es cuidadoso con los demás. Sin embargo nunca lo he hecho porque hacerlo sería como obligar a comer un plato a otra persona simplemente porque a mi parece super delicioso, saludable y nutritivo.

Te cuento esto porque el otro día me enviaron una cita de Carl Rogers que me recordó esta situación que te acabo de contar. La cita dice:

Pocas veces nos permitimos comprender lo que la afirmación del otro significa para nosotros. Comprender al otro es arriesgado porque podría modificarme‪.

Carl Rogers

Me gustaría explicarte porqué conecto una cosa con la otra aunque para hacerlo voy a dar un pequeño rodeo. Si tienes paciencia y me das la confianza de continuar leyendo verás que quizás esté justificado dar este paseo. ¿vienes?

Comprender a los demás: el reto de escuchar cuando lo que oigo me resulta molesto o no estoy de acuerdo

Para comprender antes hay que escuchar. Así que me pregunto cual será la mejor forma de escuchar a alguien para comprenderle, especialmente cuando no estoy de acuerdo con sus palabras o éstas producen en mi una sensación de rechazo.

Comprender profundamente supone llegar a conectar con ser humano que se esconde tras unas palabras que nos pueden herir o molestar, y eso es un verdadero reto porque en esos momentos el que necesita atención es uno mismo. Si me siento herido no puedo escuchar al otro y es imposible tratar de entenderlo. Así que lo que te propongo es seguir dos pasos que podrían hacer mas fácil el reto de escuchar en sircunstancias difíciles.

Las dos etapas que facilitan la escucha

Primero

Lo que te propongo en estos casos es que antes de escuchar al otro te escuches tú primero. Si lo que oyes te molesta o te hiere significa que hay una o varias necesidades y valores universales que son muy valiosas para ti y que te están faltando. Se trata de darse cuenta que eres un ser humano vulnerable, que tiene necesidades y valores que son indispensables para tu vida. Las palabras del otro te hieren porque tienes valores y necesidades que consideras valiosas e indispensables para tu vida. Si no fuera así, sus palabras te resultarían totalmente inocuas.

Así que las palabras de la otra persona estimulen en ti dolor o molestia te sirve para identificar lo que es valioso e importante para ti. Eso te da claridad respecto a cómo eres y te permiten ser comprensivo hacia tus propios sentimientos y juicios cuando la otra persona dice lo que dice. Te ayudan a comprenderte y a ser compasivo hacia tus reacciones y sentimientos porque son absolutamente legítimos,  a la vez que libera a los demás porque dejan de ser los culpables de cómo tu te sientes. Este es algo absolutamente necesario para poder avanzar hacia el segundo paso.

Segundo

Ahora viene el momento de la verdad y se trata de responder a la siguiente pregunta de forma absolutamente honesta: ¿Estas dispuest@ y decidid@ a descubrir al ser humano que se esconde tras esas palabras que han estimulado en ti esos sentimientos? El paso 1 te ha servido para traducir tus juicios y sentimientos en necesidades y valores universales que son significativos para ti. La cuestión es si ahora estás dispuesto a indagar sobre cuales podrían ser las necesidades y valores universales que se esconden (a veces muy profundamente) bajo esas palabras que han podido ser difíciles de escuchar.

Fíjate que decir que sí a eso supone volcarte absolutamente en el otro para traducir sus palabras a valores y necesidades universales. Para poder hacer eso
tienes que suspender momentáneamente tus juicios, es decir, supone olvidarte de ti para poder estar en el otro. Sólo así podrás abrirte a comprender de verdad a la otra persona, porque cuando conectas con sus valores y necesidades universales puedes atravesar el túnel de sus palabras y descubrir al ser humano que se esconde en ellas.

Aquí está precisamente el reto. Entender y ver al otro supone hacer un salto al vacío porque uno se olvidar momentáneamente de si mismo y cuando eso pasa uno puede pensar ¿dónde estoy yo? y si no estoy, ¿significará eso que he desaparecido? ¡Ufff!

Supongo que alguien podría decirme que lo que desaparece momentáneamente es mi ego, o mi pequeño yo, pero lo que queda es algo mucho más completo y total: lo que queda es mi auténtico YO (en mayúsculas), que brinda al otro uno de los regalos más valiosos que podemos dar a un ser humano: nuestra presencia.

Cerrando el círculo

Ahora me gustaría reconectar con la cita para cerrar el círculo y acabar el artículo. Lo que he querido decirte hasta ahora es que comprender al otro significa escuchar de verdad, y eso supone olvidarse de uno mismo y vaciarse de juicios, aunque sólo sea por unos momentos. Así que, si me olvido de mi, ¿dónde estoy yo?

Es más, si me centro en el otro puede pasar que comprenda y que conecte con el ser humano que hay tras las palabras con las que yo no estaba de acuerdo. ¿Querrá decir eso que “estaba yo estaba equivocado”? ¿Qué me podría ocurrir si eso fuera así?

Desde el punto de vista del ego, escuchar de forma profunda puede ser vivido como una auténtica amenaza hacia su propia existencia porque pone en riesgo su idea sobre si mismo, de las personas y del mundo. ¿Comprendes porqué Carl Rogers dice que comprender al otro puede ser arriesgado porque podría modificarme? Ten en cuenta que algo que amplía mi visión del mundo me modifica, y aunque sea para bien, eso puede ser vivido como una amenaza.

Así que mi amigo, al no querer leer mis artículos quizás sólo esté tratando de cuidarse y de protegerse ante algo que podría cambiar su forma de ver y entender el mundo. Esta estrategia de proporciona seguridad, tranquilidad y confianza. ¿Conoces a alguna persona que no quiera seguridad, tranquilidad y confianza?

Así que ser comprensivos con nuestros miedos y escucharlos para ver qué están tratando de proteger, quizás nos de fuerza para adentrarnos hacia terrenos desconocidos que nos abren posibilidades y que pueden ser enriquecedores.

¡Buen viaje!

Acompaño a personas y organizaciones a desarrollar formas de comunicarse para que las relaciones sean eficaces, satisfactorias, saludables y sostenibles.

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