Eres un inútil, 2ª parte. El enfoque de la CNV

En la entrada anterior vimos juntos lo que ocurría cuando alguien nos decía algo parecido a “Eres un inútil“, nos sentíamos molestos por ello y queríamos disponer de alguna respuesta diferente a las ya conocidas. La primera que repasamos fue la de responder al “ataque” con un contraataque, como por ejemplo “Pues mira que tu !“. La segunda que vimos fue, atacarse a uno mismo, por ejemplo decir “Sí, es verdad, soy un desastre, todo lo hago mal“. La tercera que vimos fue la de huir, es decir, irse sin decir nada.

Lo que planteamos en el último post fue, ¿hay alguna otra forma de responder que no sea, atacar, contra atacar o huir? ¿Hay alguna manera de responder que suponga que yo sea tenido en cuenta sin que ello suponga responder de alguna de estas formas? Yo creo que sí y si me acompañas lo veremos juntos tal y como te prometí en mi último post.

Responder desde el paradigma “Yo soy importante y tú también eres importante”

En el último post hicimos el proceso de indagar sobre los valores y las necesidades que son importantes para la persona que se enfada cuando recibe el comentario de “Eres un inútil”. Así descubrimos que la raíz del enfado de ese persona se basa en:

1.- Un pensamiento que dice “el otro no debería decir o hacer lo que dice“. Ya vimos que es una forma de pensar que genera violencia en el sentido que es una forma de pensar que quita la libertad de la otra persona de pensar y opinar lo que le dé la gana.
2.- La persona que recibe el “eres un inútil” valora y considera importantes en su vida el cuidado y respeto entre las personas. Si esos no fueran valores significativos en su vida no le importaría lo más mínimo que le dijeran eso.

También indagamos sobre los valores y necesidades universales que podrían haber llevado a esa persona a decir lo que dijo. Vimos los siguiente:

1.- Esa persona obtuvo de la otra persona un resultado que no esperaba.
2.- Esa persona quizás pensaba que la otra persona “debería haber actuado” de una forma diferente a lo que pasó y eso es una actitud violenta, en el sentido que quita la libertad a lo otra persona de actuar como quiere (o como puede).

Cómo podría ser una respuesta diferente 

Teniendo en cuenta estas dos perspectivas la respuesta a alguien que me dice “Eres un inútil” podría ser algo parecido al siguiente diálogo :

– ¡Eres un inútil!


La otra persona se para antes de responder para darse cuenta de su enfado y cual es su raíz: necesidades no satisfechas y pensamientos de tipo “el otro debería”. Luego cambia el foco para averiguar qué necesidades podrían haber tras su expresión “Eres un inútil”. Después continúa.


A- Me parece que te has enfadado porque yo he hecho algo que no funciona para tí, ¿verdad?
B- Pues sí, claro.

A- ¿Me puedes decir concretamente qué es?
B- Pues lo que tendrías que haber hecho es….. (explicación)
A- Ya veo. Si hubiera hecho eso, tu …(bla bla) … y ahora estarías mucho más satisfecho y tranquilo, ¿no?
B- Pues sí.
A- Ya veo. Lo que se me ocurre que podría hacer es …. ( y explica algo que trata de reducir los efectos no deseados de su acción sobre la otra persona). ¿Qué te parece?
B- Bien. Me parece muy bien.
A- Ahora que te he propuesto esto, me gustaría explicarte lo que me ha pasado cuando me has dicho que soy un inútil.
B- Ah ! Perdón, no quería decir eso…
A- Espera, por favor. Antes de decir perdón me gustaría que me escucharas. ¿Ahora puedes?
B- Vale
A- Perfecto. Lo que quería decirte es que cuando me has dicho eso, me he sentido molesto porque es muy valioso para mi que las personas nos tratemos con respeto.
B- Sí, sí, perdona.
A- Vale y te repito que no busco que me perdones. Lo que realmente me encantaría es que escucharas lo que estoy tratando de decirte. 
B- Vale, pero no entiendo muy bien qué es lo que quieres
A- Pues expresarte lo importante que es para mi el trato respetuoso entre las personas. ¿te importaría decirme qué has escuchado?
B- Pues eso. Que valoras mucho que nos respetemos.
A- Sí eso es… Me reconforta saber que te has dado cuenta de lo importante que es para mi el trato respetuoso. Muchas gracias.
B- ¿Ya está?
A- Pues sí, porque para mi es muy importante que lo sepas. Eso me deja más tranquilo. Muchas Gracias
B- A ti.

Conclusiones

Como has visto, la respuesta ha sido totalmente diferente a las que habíamos visto antes y es seguro que la relación entre estas dos personas incluso se haya fortalecido a pesar de la situación conflictiva. Eso ha sido posible gracias a los siguientes principios:

– Los demás son un estímulo pero no la causa de mis sentimientos. Tomar responsabilidad de ellos supone darme cuenta de las necesidades y valores universales que me están faltando y que sólo tienen que ver conmigo.
– Los comportamientos de las personas son estrategias más o menos eficaces/ecológicas para satisfacer necesidades y valores universales. Eso me incluye a mi y a los demás.
– Mis necesidades merecen ser tenidas en cuenta de la misma forma que las de los demás. No hay relación de subordinación. Todos contamos de la misma manera
– Saber mis necesidades y las de la otra persona me permite encontrar estrategias que funcionen para los dos.
– Los conflictos pueden ser una oportunidad de fortalecer la relación si somos capaces de encontrar la necesidades que se esconden tras los comportamientos de cada persona.

En definitiva, lo que hemos hecho es aplicar los principios de la CNV (Comunicación Noviolenta). ¿No te parece algo muy útil?

Acompaño a personas y organizaciones a desarrollar formas de comunicarse para que las relaciones sean eficaces, satisfactorias, saludables y sostenibles.

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