Tengo un amigo que está suscrito a mi blog, así que cada vez que publico recibe un email anunciando que he colgado un nuevo artículo. Nos vemos casi cada día y algunas veces, me hace algún comentario irónico sobre el título del artículo que acabo de publicar. Cuando le pregunto qué le ha parecido siempre me dice que no lo ha leído y además no tiene intención de hacerlo.
Cuando continuamos la conversación me dice que la temática general de mi blog y de la Comunicación No Violenta en particular es para gente «hippy». El opina que lo que es realmente útil es decir las cosas directamente y si hace falta decirlas de forma contundente. Eso de ser amable no va con él y prefiere ser impertinente o «borde» y huir de un lenguaje que interpreta que puede ser falso, cobarde, blando y poco asertivo.
Cuando me dice esto, tengo la tentación de continuar la conversación para tratar de convercerle que la CNV, dista mucho de ser una comunicación blanda y que por el contrario permite ser muy asertivo a la vez que se es cuidadoso con los demás. Sin embargo nunca lo he hecho porque hacerlo sería como obligar a comer un plato a otra persona simplemente porque a mi parece super delicioso, saludable y nutritivo.
Te cuento esto porque el otro día me enviaron una cita de Carl Rogers que me recordó esta situación que te acabo de contar. La cita dice:
Pocas veces nos permitimos comprender lo que la afirmación del otro significa para nosotros. Comprender al otro es arriesgado porque podría modificarme.
Carl Rogers
Me gustaría explicarte porqué conecto una cosa con la otra aunque para hacerlo voy a dar un pequeño rodeo. Si tienes paciencia y me das la confianza de continuar leyendo verás que quizás esté justificado dar este paseo. ¿vienes?
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