Desconectar el parloteo mental para conectar con la vida.

smartphones¿Te haz fijado cómo el móvil puede captar y absorber toda nuestra atención? Te invito a que durante una jornada observes las personas que tienes a tu alrededor y de qué forma interactúan con el móvil. Te puedes fijar en aquellos momentos en los que no hay nada que hacer, como cuando se está viajando en transporte público, o se está haciendo cola para alguna cosa. También puedes observar aquellos momentos en los que sí que hay algo que hacer, como por ejemplo, comiendo con alguien en un restaurante, tomando una copa en un bar o en una reunión de trabajo.

Puedes observar qué ocurre cuando paseas por las calles de una ciudad. A mi me ha ocurrido que voy paseando y en ocasiones tengo que pararme o cambiar mi trayectoria si quiero evitar chocar con una persona absorta mirando su pantalla del móvil. Sin ir más lejos el otro día casi choco con una persona en la calle y esta vez era yo el que iba consultando una conversación de whatsup.

A mi me llama mucho la atención cómo enseguida surge el impulso a tomar el móvil y cómo se hace casi insoportable. ¿Tendré un mensaje de e-mail urgente? ¿Me han enviado un whatsup? ¿Qué música podría estar escuchando ahora? ¿Porqué no jugar al Candy Crush? La oferta de distracción que nos ofrece el smart phone conectado a internet es inmenso.

Ahora bien, ¿cual es el efecto de estar permanentemente pendientes de nuestro móvil? Pues que la atención sólo puede estar en un lugar y si está en la pantalla no lo está en el todo los demás. ¿Y qué es todo lo demás? Pues ni más ni menos que la vida. Efectivamente, fuera de nuestra pantalla de nuestro móvil la vida late independientemente que nosotros le prestemos atención o no. Mientras estamos conectados a la pantalla del móvil nos desconectamos de lo que ocurre ahí fuera, en definitiva nos desconectamos de la vida real. El siguiente vídeo explica esto mismo:

Sin embargo hoy quiero utilizar este efecto de estar conectado continuamente al móvil para hablarte de otra cosa que también me desconecta de la vida como si de un smartphone se tratara: me refiero a mis pensamientos. Permíteme que me explique un poco mejor.

En el vídeo hemos visto cómo el poner la atención en el móvil distrae de todo lo que pasa alrededor, en definitiva, me desconecta de la vida. Te cuento esto porque, cuando me quedo pensando sobre las cosas, dándole vueltas y más vueltas, se produce el mismo efecto que cuando me quedo absorto mirando el móvil y pierdo el contacto con lo que está pasando en el mundo. Bueno, exactamente de vista no, porque yo puedo seguir mirando lo que pasa en el exterior, pero estoy tan absorto en mis pensamientos que miro tan superficialmente que no veo. (enlace a la entrada : Miro pero no veo)

Por ejemplo, puedo pasar delante de un amanecer magnífico mientras voy de camino al trabajo pero si mi mente está dándole vueltas a la próxima reunión y está pensando cómo va a ser la jornada, voy a ser incapaz de verla. Estará delante mío pero mi parloteo mental me impedirá ver lo que hay más allá de mis pensamientos. Este es el efecto que tiene mi parloteo mental: me desconecta de la vida. (Enlace a la entrada: Observar sin juzgar, ¿es eso posible?)

Cómo reconectar con la vida

Bueno, hay multitud de métodos y disciplinas para volver a conectar con uno mismo y con la vida: meditación, mindfulness, … Yo quiero ser menos ambicioso y de momento, mi reto será sólo darme cuenta que estoy metido en mi parloteo mental y por lo tanto, que estoy desconectado de lo que pasa ahí fuera, es decir, de la vida. ¿Quieres probar tú y me cuentas?

¡Buen viaje!

P.D. Si quieres aquí tienes alguna entrada más que podría serte de utilidad:

 

La gestión del tiempo y la estrategia del submarino.

En el post de hoy te quiero hablar sobre lo que es en mi opinión uno de los mayores retos que hay a la hora de gestionar el tiempo. Me refiero a que las pequeñas cosas del día a día me impiden dedicar tiempo a las cosas importantes pero no urgentes. Precisamente, el no encontrar tiempo para planificar y prepararme para lo que tiene que venir incrementa las urgencias, lo cual me deja menos tiempo para que pueda pensar y planificar. Lo cual hace que tenga más urgencias, … Desde luego es un círculo vicioso del cual resulta muy difícil salir. ¿Cuales son las razones que me lo impiden? ¿Hay alguna estrategia que me podría ayudar? A continuación voy a tratar de dar respuesta a estas preguntas.

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Una historia divertida…y alguna reflexión.

Hoy os quiero explicar una anécdota que me pasó la semana pasada y os puedo asegurar que es divertida. ¿Os apetece?

Esto me ocurrió al salir del trabajo. Había sido un día lluvia y con mucho viento y la tarde continuaba igual. Hacía un viento que dificultaba poder utilizar el paraguas. Aunque llovía, por suerte no lo hacía con mucha intensidad. Entonces vi una chica que iba corriendo en dirección a la parada del autobús que está cerca. Es el origen de la línea y el autobús estaba parado esperando a que fuera la hora de salida. Hasta aquí nada extraño. Entonces vi que en su carrera hacia la parada le caía algo al suelo. Pero creo que no se dio cuenta porque continuó hacia el autobús.

Sin pensar mucho más me fui a recoger lo que le había caído. En un principio pensé que podría ser la funda del paraguas. Sin embargo no os podrías imaginar nunca qué fue lo que me encontré en el suelo…

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Relación de artículos publicados hasta ahora.

Han pasado ya casi cinco meses desde que inicié la andadura de este blog, en el mes de octubre del 2011. Ya son unos cuantos los artículos que he escrito y he creído oportuno que esta entrada sea una relación de los artículos escritos hasta el momento.

He pensado que seria bueno hacer un pequeño alto en el camino y volver la vista atrás para ver la senda recorrida para que, a vista de pájaro, podáis tener un pequeño mapa de lo que hemos caminado hasta el momento. El recorrido no va a seguir la línea del tiempo sino que voy a agrupar los artículos por temáticas. Si hacéis clic en el título del artículo iréis directamente a la entrada correspondiente. Continuar leyendo

¿Podemos gestionar el estrés?

Podemos definir el estrés (stress) como un fenómeno que se presenta cuando las demandas de la vida se perciben demasiado difíciles. La persona se siente ansiosa y tensa y se percibe mayor rapidez en los latidos del corazón. El estrés es lo que uno nota cuando reacciona a la presión, sea del mundo exterior sea del interior de uno mismo. El estrés es una reacción normal de la vida de las personas de cualquier edad. Está producido por el instinto del organismo de protegerse de las presiones físicas o emocionales o, en situaciones extremas, de peligro.

En determinadas condiciones, los cambios provocados por el estrés en nuestro cuerpo (aumento de la presión sanguínea, ritmo cardíaco elevado,…) resultan muy convenientes, pues nos preparan de manera instantánea para responder oportunamente y poner nuestra vida a salvo. Muchas personas en medio de situaciones de peligro desarrollan fuerza insospechada, saltan grandes obstáculos o realizan maniobras prodigiosas.

¿Cuál es entonces el problema? Lo que en situaciones apropiadas puede salvarnos la vida, se convierte en un problema cuando nuestro cuerpo interpreta como algo “peligroso” situaciones que no ponen en peligro nuestra integridad y que ocurren con frecuencia en nuestro día a día. Ello provoca que nuestro cuerpo esté en permanente alerta lo cual tiene consecuencias negativas en nuestra salud: elevación de la presión sanguínea (hipertensión arterial), gastritis y úlceras en el estómago y el intestino, disminución de la función renal, problemas del sueño, agotamiento, alteraciones del apetito,…

La sociedad moderna nos ha llevado a vivir en ambientes que facilitan que las personas sufran estrés. ¿Cómo podríamos reducirlo? Veamos algunas posibles estrategias.

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