¿Estás viviendo un conflicto? Por favor, cuídate

Hasta la fecha, cuando me he decidido a escribir algo en mi blog, lo he hecho a partir de lo que está vivo en mi en el momento de escribir y en las últimas semanas, el conflicto político entre Catalunya y España me está moviendo muuuuchas emociones. Tanto que muchas veces me veo sobrepasado. Así que lo que quiero compartir contigo en este artículo es cómo estoy viviendo el contínuo impacto de informaciones que me llegan a través de las redes sociales y cómo he decidido gestionarlo. Si estás inmerso en algún conflicto, quizás encuentres alguna cosa podría serte de utilidad, o por lo menos, podría satisfacer tu necesidad de curiosidad. ¿Te apetece seguir leyendo?

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Viviendo el conflicto entre Catalunya y España

Escribo después de mucho tiempo sin hacerlo. Hubiera querido recomenzar mis artículos con un tema ligero. Pero no va a ser así, porque te voy a hablar sobre cómo estoy viviendo el conflicto que vive actualmente Catalunya y España. Te diré por qué no es un tema ligero para mí.

Primero porque antes de escribir he pasado por una lucha interna. Por un lado, una parte mía me decía: es una oportunidad y un reto colosal explicar cómo estás tratando de vivir este conflicto que te tanto te afecta, en primera persona y hacerlo desde el enfoque de la CNV (Comunicación NoViolenta). Aplícatela y explica a la gente lo que estás viviendo, muestra tus dificultades, sé auténtico, ponte a prueba…

Y por otro lado otra parte que me decía: ¿de verdad te quieres meter en este lío? ¿pretendes dar tú lecciones a la gente? Ten en cuenta que es un tema muy delicado y que mueve muchas emociones y por mucha intención que pongas en ser cuidadoso es seguro que habrá alguien que se ofenderá o se enfadará contigo. ¿Cómo vas a gestionar esto? No te muestres. ¡Protégete ¡

Pero ya ves, ha ganado la parte que quiere explicarse. Mi anhelo de comprenderme, de comprender a la otra parte, de ser comprendido y de vivir el conflicto siguiendo los valores de la CNV me ha llevado a asumir este riesgo.

Así que si lo que vas a leer estimula en ti sensaciones desagradables quiero que sepas que lo lamento. Me encantaría tenerte delante para escucharte, pero creo que va a ser difícil de gestionar eso. Quiero que sepas que mi intención es sólo mostrar mi visión y mi vivencia de este conflicto teniendo en cuenta que no pretendo ser imparcial. Al contrario, te lo cuento desde el punto de vista de un catalán que ha vivido la jornada electoral del 1 de octubre en confrontación con la policía.

Con estas líneas también trato de mostrarte que quiero salir de los patrones de responder a la violencia con más violencia y avanzar hacia un lugar donde las necesidades de todas las personas sean igual de importantes. Estoy comprometido con los valores de la CNV y me muestran una dirección para caminar. Alguien decía algo así como “ la paz no es un destino, es un camino”. Pues eso, la CNV para mí es un camino, no un destino. Ahí estoy to, caminando ese camino. ¿En qué lugar concreto estoy? … creo que eso te lo dejo para ti.

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El camarero en el restaurante

Hola! Cuanto tiempo sin vernos, ¿eh? Lo cierto es que he pasado un par de meses en los que he decido volcar todas mis energías en otros proyectos y he decido, con dolor, no publicar artículos durante un tiempo. Sin embargo, hoy se acaba este período de sequía si bien no quiero prometerte que vaya a escribir con la frecuencia y regularidad que lo hacía hasta ahora. No quiero que escribir y compartir contigo se convierta en una obligación. Quiero que cuando lo haga sea porque realmente lo quiero hacerlo desde el corazón. Supongo que tú también prefieres que lo haga desde el deseo de contribuir y no desde la obligación o la imposición, aunque venga de mi mismo, ¿verdad?

Así que, lo que quiero compartir contigo es algo que me ha sucedido hoy mismo, en el restaurante al que he ido a comer con unos compañeros de trabajo. Es lo siguiente:

Entramos en el restaurante. Somos catorce comensales y hacemos el pedido conjunto. Luego llega una camarera con los primeros. Trae consigo unos cuantos platos de ensalada y pregunta, ¿quien ha pedido ensalada? Las personas hablan animadamente entre ellas y no escuchan la demanda de la camarera. Así que yo lo repito en voz alta para propagar la pregunta y ayudar de esta forma a la camarera a entregar las ensaladas. Luego vuelve otra vez con otros platos y hago lo mismo.

Al cabo de un tiempo es el turno de los segundos platos. Esta vez viene un camarero y yo escucho que dice algo de ….hamburguesas. Entonces pregunto a la mesa ¿quien de vosotros a pedido hamburguesa? y mientras lo digo el camarero me coloca el plato de hamburguesa.

.- Yo no pedí hamburguesa. Le contesto. Y entonces me contesta visiblemente molesto

.- Vamos a ver, yo pregunté quien había pedido hamburguesa. Usted me dice hamburguesa y por eso se la doy. A ver si se aclara.

Y el camarero se va a repartir el resto de platos. Entonces veo que en su mano lleva varios platos, hamburguesas y otros platos de pescado. Entonces es cuando me doy cuenta que está agobiado y el hecho de que yo no haya entendido su pregunta le había provocado trabajar más de la cuenta.

Sin embargo yo continuaba estando muy molesto. Muuuucho. Estar enfadado significa tener un montón de juicios y pensamientos acerca de la persona, de las circunstancias e incluso de mi mismo. ¿Qué es lo que me estaba pasando por la cabeza?

.- “Qué manera tan agresiva y poco amable de tratarme. Yo sólo estaba tratando de ayudar y su respuesta es esa! Si esta es la manera que tiene de tratar a los clientes,… vaya tela! “
.- “debería haberle contestado algo así como “si se trata de ponerse antipático también lo sé hacer yo !!

.- ” no te dejes pisotear, mereces respeto y ser atendido con respeto y cuidado”

Entonces me di cuenta que por este incidente “tonto” me estaba desconectando de la celebración y decidí olvidarme de ello. Al llegar a casa seguía recordando el incidente y por lo que alguna cosa importante estaba pendiente de descubrir. Efectivamente, y ahora te lo cuento.

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Si haces esto… me enfado

Resultat d'imatges de enfadoHoy quisiera compartir contigo un patrón de comportamiento entre personas que veo muy a menudo y del cual me parece útil sacar a la luz para tomar conciencia de él. Se trata del patrón que quiero simbolizar con el título del post: Si haces esto, entonces me enfado. Tu verás … O aquello de “Tú haz lo que quieras pero …” Seguro que alguna vez has sido objeto de este chantaje emocional y también es posible que alguna vez también lo hayas utilizado.

Así que lo que quiero tratar en este artículo es descubrir cual es la manera de entender los sentimientos de uno mismo y de los demás cuando se hacen este tipo de comentarios y también proporcionar un enfoque diferente al que ya conocemos para que tengas más posibilidades de acción. ¿Te apuntas?

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Cambiar de perspectiva no es lo mismo que hacer concesiones

Resultat d'imatges de perspectivaHay ocasiones en las que, en una discusión, una de las partes decide hacer una concesión para evitar un conflicto. A corto plazo puede ser una buena solución. Sin embargo, el conflicto en realidad no se ha resuelto sino que se ha aplazado. La parte que cede y hace una concesión puede generar resentimiento hacia la otra parte. Si esto se convierte en un patrón que se repite en el tiempo, el resentimiento se acumula y puede pasar que una circunstancia aparentemente insignificante desate un gran conflicto. Es aquello de “traga sapos y vomita dragones“.

Así que mi propuesta de hoy para ti es que, en vez de hacer concesiones, lo que hagamos es un cambio de perspectiva que no tiene el inconveniente de generar resentimiento y respuestas explosivas y permite generar soluciones eficaces. Si quieres saber cual es la diferencia y como se puede hacer te recomiendo que continúes leyendo este artículo. ¿Me acompañas?

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¡Alegra esa cara! (2º parte)

Después del último artículo (¡Alegra esa cara!) he recibido algunos comentarios de personas cercanas diciéndome: “¿de verdad respondiste así a esa persona? ¿Esa no es una respuesta muy CNV (Comunicación NoViolenta), verdad? Así que me he decido ha escribir este post para aclarar algunas cosas y también sobre cual fue mi intención al escribir ese artículo.

Vamos a ver, lo primero que yo quería conseguir con ese artículo es señalar algo que a mi me parece importante. Hay personas que creen que animar a alguien cuando sienten una emoción desagradable es una forma de ayudarles, cuando lo que se consigue muchas veces es el efecto contrario. Al explicar mi anécdota traté de ilustrar ese efecto.

Lo segundo que quería hacer es una reivindicación: cuando tengo un sentimiento desagradable o incómodo quiero tener la valentía de permitírmelo y no quiero que nadie me diga que es lo que debo sentir. Permíteme que me explique un poco mejor.

Cuando sentimos emociones agradables significa que hay una o varias necesidades universales que están satisfechas. De igual manera, cuando sentimos alguna emoción desagradable significa que nos están faltando una o varias necesidades universales. Así que los sentimientos y las emociones nos sirven para conectar y reconocer lo que es valioso e indispensable en nuestras vidas: las necesidades y los valores universales.

Por ejemplo, el el pasado artículo te expliqué que yo me enfadé porque pensé que la otra persona quería imponerme la forma en que yo me debía sentir. Si no afronto y acepto la emoción que estoy experimentando no podré descubrir nunca que mi enfado responde a una necesidad de libertad y de respecto hacia lo que estoy sintiendo. Así que la rabia me permite conectar con mis necesidades de libertad y de auto-aceptación, que son muy vivas e importantes para mi. Si no me permito sentir la rabia porque “está mal” sentir eso, es imposible descubrir qué necesidades son valiosas para mi.

También quiero destacar que permitirse sentir y nada más, no me parece suficiente, porque si hay sentimiento y no descubrimos las necesidades que hay en su raíz, entonces perdemos una oportunidad preciosa de trascender lo que sentimos. De hecho hay mucha gente que no se permite enfadarse y que reprime ese sentimiento y por lo tanto no puede llegar nunca a descubrir cuales son los valores y necesidades universales que les están llevando a sentir la ira.

El problema de la ira es que se produce porque uno cree que lleva “La Razón“. Tener “La Razón” es muy peligroso porque el que la posee está legitimado para castigar, gritar o imponer, es decir se convierte en administrador de la justicia. Por ejemplo, yo pensaba que la otra persona me estaba imponiendo la forma en que yo debía sentirme. Cuando alguien trata de imponerte algo lo único que puedes hacer es rebelarte o someterte y  yo elegí rebelarme. Así que mi respuesta venía desde un deseo de preservar mi libertad y mi respeto hacia mi propia persona.

Por otra parte, ahora me doy cuenta que esa persona no quería imponerme nada. Sabiendo esto pienso que podría haber actuado de una forma diferente. Fíjate que de aquí a sentirme culpable por la forma en que respondí hay sólo un pequeño paso que no quiero dar, porque eso significaría juzgarme y culpabilizarme, y eso me acerca a comportamientos violentos hacia mi mismo.

Así que lo que me planteo es si podría encontrar una forma de actuar que fuera respetuosa hacia mi persona y que a la vez lo fuera también hacia los demás, sin necesidad de juzgarme ni de castigarme sintiéndome culpable por ello. Una respuesta que ahora se me ocurre que podría funcionar sería contestar a esa persona de una forma diferente.

– Realmente estoy de mal humor. Diciéndome que ponga buena cara supongo que quieres que me sienta mejor, ¿verdad?

-….

– Pues esto que me has dicho no me ayuda nada a sentirme mejor y al mismo tiempo te agradezco mucho tu interés. ¿Qué te parece esto que te estoy diciendo?

Esta respuesta trata de ser respetuosa y asertiva con mis necesidades a la vez que muestro interés por el impacto de mis palabras en la otra persona. Es una forma de decir, “yo soy importante y a la vez, también me importas tú.” Como ves, no hace falta ni castigarse ni sentirse culpable para encontrar formas de cuidarse uno mismo a la vez que somos respetuosos con los demás.

Conclusiones

En definitiva, los mensajes que quería transmitir son:

  • Tratar de consolar a alguien, no es empatía.
  • Uno tiene todo el derecho de sentirse como se siente. Puedes hacer uso de tu libertad para permitírtelo y así transformarlo.
  • El sentimiento de culpa es una forma violenta de tratarse a uno mismo y al mismo tiempo, tiene una intención positiva. Si somos capaces de descubrir las necesidades que está tratando de cubrir ese sentimiento de culpa podemos encontrar comportamientos que sean respetuosos hacia los demás y hacia uno mismo.

Espero que te haya aclarado alguna cosa más.

¡Buen viaje!

Los 4 pasos de la CNV: un breve resumen

Como recordarás, la semana pasada vimos juntos cómo se puede llegar a comportamientos manifiestamente violentos de una forma muy sutil, mediante situaciones que llamé pre-violentas, que forman parte de nuestra forma habitual de interactuar con las personas. También te expliqué que la forma más útil que yo he encontrado para darme cuenta de ello y para transformar la comunicación “pre-violenta” en algo que cuide de la relación, es mediante la Comunicación NoViolenta (CNV), modelo desarrollado por Marshall Rosenberg. Así que en este artículo voy a tratar de hacer un resumen del proceso de la CNV y cuáles son las tres formas en que se puede utilizar:

Primera forma: la auto-empatía

Se trata de darse cuenta de las cosas que nos decimos a nosotros mismos cuando nos ocurren cosas y transformar el lenguaje pre-violento hacia uno mismo. El objetivo es de auto-cuidarnos y utilizar un lenguaje compasivo hacia uno mismo, porque ¿cómo vamos a tratar bien a los demás si nos tratamos con violencia a nosotros mismos?

Segunda forma: Expresión honesta

En esta modalidad se trata de utilizar el proceso de la CNV para expresar a los demás cuales son nuestras necesidades sin utilizar los patrones de la pre violencia (¿Porqué somos violentos?). De esta forma tenemos más probabilidades de que los otros accedan a nuestras peticiones por el deseo de contribuir a nuestro bienestar y no por el miedo a las consecuencias de no hacerlo.

Tercera forma: Escucha empática

De lo que se trata es de utilizar la CNV para recibir un mensaje de otra persona que se comunica de forma “pre-violenta” y transformar esa comunicación en otra que favorezca el diálogo, en vez de que sea una escalada de monólogos violentos que no llevan a nada constructivo.

Una vez que hemos visto de qué manera se puede utilizar la CNV veamos cuales son las 4 fases del proceso.

Las 4 etapas de la CNV

El proceso de la método de la comunicación no violenta se puede resumir como un camino de 4 pasos:

1.- Observación. Describir la situación limitándose a los hechos evitando añadir juicios y pensamientos sobre ellos. Parace algo sencillo pero si se quiere hilar fino, no es tan fácil como parece (¿Crees que sabes diferenciarlos?)
2.- Sentimientos y actitudes: explicar los sentimientos que esa situación despiertan diciendo “yo me siento…” Es importante, de nuevo, no mezclarlos con jucios y pensamientos.
3.- Necesidad. Clarificar la necesidad que está en juego.
4. Petición. Hacer una petición que sea realizable, concreta y formulada en términos positivos. (Las 4 características de las peticiones eficaces)

Ejemplo

Te pondré un ejemplo para que veas las diferencias entre la comunicación pre-violenta a la que estamos habituados y cómo se transforma utilizando la CNV.

Escenario 1: comunicación pre-violenta (violencia latente)

Imagina la siguiente situación: llego a casa después de un día duro en la oficina y me encuentro la ropa de mi hija tirada por el suelo. Entonces digo:

Siempre que llego a casa me encuentro tu ropa tirada en el suelo. Recógela inmediatamente o sino te quedarás sin el móvil hasta mañana.

Es posible que mi hija haga lo que le exijo, pero ¿cual es el coste? ¿Cómo queda afectada la relación? ¿Quiero que recoja la ropa porque quiero que contribuya a mi bienestar porque estoy cansado, necesito orden y me preocupa que desarrolle costumbres que le serán beneficiosas en el futuro o que lo haga por miedo al castigo que supone quedarse sin el móvil? ¿Qué valores deseo promover en mi hija, la obediencia por miedo al castigo o la solidaridad y la contribución al bienestar de los demás?

También me gustaría que nos diéramos cuenta que este tipo de comunicación es pre violenta porque en ella hay juicios y exigencias. Cuando me juzgan no hay aceptación ni comprensión y cuando hay exigencia sólo doy espacio al sometimiento o a la rebelión. Veamos la alternativa que propone la CNV

Escenario 2: utilizando la Comunicación NoViolenta

Primero: autoempatía.

Antes de comunicarnos con los demás puede ser útil “comunicarse con uno mismo”. Me explico, se trata de darse cuenta de cual es el diálogo interior que uno tiene y transformar la comunicación  pre violenta y descubrir qué necesidades no cubiertas hay en todo ese diálogo interni.  En esta situación podría ser algo así:

Llego a casa después de un día muy duro en el trabajo y lo único que no quiero es ver semejante desorden en casa. Cuando llegan a casa y veo las cosas tiradas por el suelo pienso que sólo se preocupan de su comodidad y que no piensan si los demás que vivimos en esta casa necesitamos orden y tranquilidad. Además también me preocupa que no tengan la buena costumbre de dejar su ropa ordenada, lo cual es beneficioso para toda la familia y también para ella misma.

Cuando pienso todo esto me entra una mezcla de rabia, cansancio y desánimo porque me encantaría llegar a casa y encontrármela  ordenada. También me gustaría que lo hicieran sin tener que amenazar con castigos ni enfadarme, esto también es importante para mi. Así que descubro que para mi son mjy importantes las necesidades de descanso, facilidad, contribución a la educación de mis hijas y apoyo. Ahora puedo ir a la segunda modalidad

Segundo: Expresión honesta

Después de la autoempatía podría expresarme de forma honesta respecto cuales son los hechos, sentimientos, necesidades para acabar con una petición. Podría ser algo así:

Hoy he tenido un día muy duro en la oficina y estoy muy cansado.

Cuando he entrado en casa y he visto tu ropa en el suelo del recibidor, (hechos sin evaluaciones),

me he sentido desbordado, (expresión de sentimientos)

porque tener la casa ordenada me da tranquilidad y que la ropa esté en el suelo no me ayuda. Hoy realmente necesito mucha tranquilidad y descanso. (expresión honesta de mis necesidades insatisfechas de descanso y orden. Expresarlas significa poner de manifiesto mi vulnerabilidad, para lo cual se necesita ser valiente)

¿Estarías dispuesta a recoger tu ropa ahora? (petición concreta, en positivo, realizable, para satisfacer mis necesidades de orden, descanso y apoyo)

Conclusiones

Con esta fórmula no tengo garantizado que mi hija haga lo que tu yo quiero (si fuera así, entonces no sería una petición sino una exigencia y eso es comunicación pre-violenta). Sin embargo, ¿qué crees tu que podría pasar? Desde luego es una manera de comunicarme muy diferente a al que está acostumbrada.  Además, lo que yo en realidad deseo por enciam de todo es que recoja su opa por un deseo verdadero de contribuir a tu bienestar y no por miedo a recibir un castigo.

Finalmente me gustaría decir que esto no significa que siempre haya que utilizar esta forma de comunicarnos. Obligarnos a ello sería un comportamiento violento hacia nosotros mismos, lo cual es contrario al propio sentido de la CNV. Lo que quiero señalar, es que la CNV nos ayuda a tomar conciencia de la importancia que tiene la forma con que nos comunicamos con las personas que nos importan y que si utilizamos la CNV con la intención de cuidarnos a nosotros mismos a la vez que cuidamos de los demás puede ser una forma de contribuir a hacer un mundo menos violento. Para mi es un camino que abre posibilidades, ¿no te parece?

¡Buen viaje!

¿Porqué somos violentos?

Peter van der Sluijs.

Peter van der Sluijs.

Lo que primero me gustaría hacer es que nos pongamos de acuerdo en lo entendemos por comportamiento violento, porque hay muchos grados de violencia. Seguro que estaremos de acuerdo que matar es una acción violenta. Ahora bien, también me gustaría considerar como violentos comportamientos que no suponen dolor físico y que no son tan claramente violentos porque quizás no causan dolor físico, como por ejemplo gritar a alguien, insultar o amenazar, ¿qué te parece?

Para llegar hasta comportamientos que son claramente violentos, normalmente se pasa antes por una fase que yo llamo de violencia latente, que es un estadio incipiente de violencia de la cual normalmente no somos conscientes porque proviene de una forma habitual de comunicarse que está instalada en nuestra cultura y que nos acerca sin darnos cuenta, a comportamientos manifiestamente violentos.

Así que, mi propuesta de hoy para ti es explicarte algo que te sirva para darte cuenta cuando estás en alguno de estos estados incipientes de violencia, lo cual tiene un doble beneficio. En primer lugar, al darte cuenta que estás en este estadio evitas que vaya a más y rompes la espiral de violencia. En segundo lugar, como es un estado incipiente de violencia, te resultará más fácil manejarlo que cuando la situación ya se ha hecho insostenible.

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Cómo transformar la basura tóxica emocional en abono: la ecología emocional

EnfadarseHoy quiero hablarte del enfado. Cuando me dejo llevar por la ira primero es un alivio, pero luego se puede convertir en vergüenza y culpa cuando me doy cuenta de los efectos perjudiciales que ha tenido la forma como he liberado esa rabia sobre los demás. Así que se me presenta un dilema. Por un lado, enfadarse es liberador porque me permite expresar algo que está muy vivo en mi. Pero por otro lado, si quiero cuidar la relación con las personas debo reprimirlo para evitar el daño que puede causar en los demás la expresión de mi ira. Así que me pregunto. ¿Habría alguna forma de expresar mi rabia a la vez que soy respetuoso con los demás? ¿Puedo convertir los insultos y la violencia verbal contra los otros en algo a favor de la vida? En definitiva ¿Podría enfadarme de una forma ecológica? Mi respuesta es que sí.

¿Porqué me enfado?

Antes de entrar en materia me gustaría explicarte que normalmente me enfado con alguien porque pienso que no ha actuado de la forma que debería. Rechazo su forma de actuar, la califico como errónea y perjudicial y exijo que se comporte de la manera que yo considero como correcta y aceptable.

El enfado también indica que culpabilizo a la otra persona por la forma en que yo me siento. Por ejemplo, si me enfado porque el otro no es comprensivo conmigo indica que estoy exigiendo comprensión y como no la recibo provoca que yo me enfade. Si el otro es la causa de mi enfado significa que es culpable de que yo me sienta mal por lo que se merece un castigo. Así que el enfado puede ser un mecanismo de defensa y de ataque al mismo tiempo.

El problema de esta forma de entender la situación es que la expresión no respetuosa de mi enfado como una forma de castigar se convierte en una forma legítima de actuar. Sin embargo, cuando castigo causo dolor y eso puede dañar la relación. Si valoro esa relación es cuando aparece la vergüenza o el sentimiento de culpa.

También quisiera decirte que siendo no respetuoso con el otro consigo mi objetivo de hacerme respetar. Sin embargo, puede pasar que el otro actúe sólo para evitar el dolor que causa mi forma no respetuosa de expresar la rabia, pero que no se mueva por un verdadero deseo de contribuir a mi bienestar. Entonces, yo me pregunto, ¿es eso lo que quieres? ¿No preferirías que el otro actuara con la voluntad de buscar tu bienestar en vez de que actuara sólo para evitar el dolor de tu castigo? En definitiva ¿te gustaría poder enfadarte de otra forma?

Transfomando la basura emocional en abono

Mi propuesta es que te enfades de una forma diferente. Así que te voy a hacerte una propuesta para que lo pruebes y me digas.

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¿Qué significa eso de ser un Guerrero Pacífico?

Hace un tiempo vi un programa por televisión en el que hablaban personas con enfermedades neurodegenerativas, que tenía por objeto recaudar fondos para la investigación de esta clase de enfermedades. Hubieron muchos testimonios que me conmovieron. Sin embargo hubo una persona que dijo algo que me llamó mucho la atención. Dijo algo parecido a lo siguiente:

Yo para tirar adelante con mi enfermedad seguí el consejo de una persona que me dijo: No luches contra la enfermedad. Vive con ella y hazte su amigo.”

¿Cómo es posible que el mejor consejo que puedes seguir es que te hagas amigo de algo que te está matando? Es parecido a aquello de “Ama a tu enemigo“. Lo siento, pero me resultaba muy difícil de entender. Sin embargo hay personas que eso de “amar a su enemigo” les ha ido bastante bien. Me vienen a la memoria los ejempos de Nelson Mandela, Martin Luther King,  Gandhi… y seguro que también de muchas otras personas que no conozco que han seguido el mismo camino. ¿Porqué puede ser esa una buena manera de lidiar con tu enemigo? Si me acompañas hoy voy a tratar de darte mi visión y te explicaré qué es lo que tiene que ver el Guerrero Pacífico.

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