Querer consolar a los demás no es empatía

Hoy qImatge relacionadauiero compartir contigo algo que sucedió en un grupo de práctica de CNV que facilito porque me pareció muy enriquecedor. Durante la sesión uno de los asistentes compartió con el grupo su tristeza por una situación que vivió como un fracaso. Al oír su testimonio, otro miembro del grupo, le dijo lo siguiente:

– Ya sé que lo que voy a decirte no es empatía, pero lo que cuentas me parece que no es un fracaso sino que en realidad me parece un auténtico éxito, porque ….”

Cuando acabó le pregunté:

– Si crees que lo que acabas de hacer no es ser empático y a pesar de saberlo, lo has hecho,… me pregunto qué necesidad tuya estaba viva cuando en vez de dar empatía has tratado de animar y consolar a la otra persona. 
– Quería contribuir a su bienestar
– ¿Te parece que le preguntamos a esa persona si eso que has hecho le ha servido para contribuir a su bienestar?

Entonces la otra persona contestó que el hecho de consolarla no le había gustado porque no se había sentido escuchada ni comprendida. Efectivamente, minimizar o tratar de animar a alguien, puede resultar frustrante para la persona que lo recibe. ¿No te ha ocurrido que explicas algo que te ha sentado mal y la otra persona te dice que te animes o que no tiene importancia? A mi no sólo no me gusta, sino que a veces incluso me molesta, porque pienso consolando o minimizando en cierta forma me está diciendo que lo que estoy sintiendo no es legítimo…

Más tarde, esta misma persona manifestó que tratar de consolar era un patrón de conducta hacia los demás que no podía evitar. Reconocer un patrón de comportamiento requiere mucha conciencia y es el primer paso para que lo podamos cambiar. Así que nos dispusimos a indagar sobre ello.

– Es bueno darse cuenta que tratar de consolar a alguien no es una actitud empática, porque estás tratando de imponer o cambiar un estado anímico a la otra persona. Detrás de este comportamiento tuyo hay una necesidad muy poderosa que trata de ser satisfecha y que no encuentra otro camino que hacer que el otro deje de sentirse triste a cualquier precio triste...

Entonces le pregunté:

– ¿Qué necesidad tuya estás tratando de satisfacer cuando quieres que la otra persona deje de estar triste a toda costa?
– Cuando alguien está triste me siento muy incómoda. Casi no puedo soportarlo.
– Así que consolar al otro responde a tu necesidad de tranquilidad, ¿no?
– Sí
– Parece como si el sentimiento de tristeza fuera muy difícil para ti. ¿Es así?
– Sí
– Entonces tratar que el otro no se sienta triste es una estrategia para satisfacer tu necesidad de tranquilidad
– Sí…

Vaya ejercicio de honestidad personal, no te parece? Y aquí está el aprendizaje. Todos tenemos algún sentimiento que no nos permitimos o que nos resulta más difícil sentir. En este caso era la tristeza. Saberlo es algo muy importante porque cuando lo reconocemos en el otro es probable que tengamos una tendencia a que el otro no la sienta. Aquí conviene ser honesto y darnos cuenta que en realidad queremos que el otro no esté triste sobretodo para nuestro propio bienestar y tanto para el del otro. Lo que nos ocurre es que no sabemos manejarnos muy bien con ese sentimiento y pensamos que al otro le ocurrirá lo mismo, pero no tiene porqué ser así.

Y si consolamos al otro no le estamos dando empatía, y sin empatía, el otro no puede sanarse a través de nuestra presencia empática. Así que la próxima vez que tengas unas ganas irrefrenables de consolar a alguien, pregúntate si el que está necesitando empatía eres tú y luego decide si quieres cuidar de ti, o olvidarte de ti mismo por un momento para acompañar a la otra persona con su sentir, sin quererlo cambiar, sólo dando al otro tu presencia empática. Eso a mi me parece un auténtico regalo.

¡Buen viaje!

Escuchar mensajes difíciles sin huir, defenderte ni contratacar

En la entrada de hoy quisiera compartir contigo el episodio de Conecta3 que lleva por título “Acusaciones“. Quizás te preguntes, qué tiene que ver el título del post con las acusaciones. La conexión está en que, en este episodio Alicia comparte una situación en la que alguien le lanzó una acusación y cómo gestionó la dificultad que le suposo escuchar ese mensaje difícil.

Así que te animo a que lo escuches por varias razones. Primero, porque podrás ver un ejemplo cotidiano de cómo la CNV (Comunicación Noviolenta) te podría ser de utilidad para gestionar la situación en la que alguien te dice algo que te es difícil de escuchar y no quieres ponerte a la defensiva y caer en los patrones de huida (abandonas la conversación), o ataque / contraataque (respondes con otro juicio y entras en una escalada de violencia verbal).

También creo que te puede ser de utilidad porque en la tertulia hablamos de distinciones que usamos en la CNV como, diferencia entre sentimientos y evaluaciones ocultas (falsos sentimientos), o la diferencia entre causa y estímulo que resultan de utilidad para este tipo de situaciones.

Finalmente te recomiendo que lo escuches porque te podría divertir escuchar la sección de “La Llamada” en la que el Sr. Emilio hace una acusación en un formato un tanto “literario”…

En fin, esta es la invitación de hoy para ti. El equipo de Conecta3 (Alicia, dani y yo mismo) deseamos que contribuya a tu bienestar.

¡Buen viaje!

Los actos violentos que nos repugnan

Una dResultat d'imatges de gritare las cosas más útiles que he encontrado en la práctica de la CNV (Comunicación Noviolenta) es el principio que dice que cualquier acto humano es un intento de satisfacer necesidades universales. Lo que ocurre es que cuando esos actos son acciones violentas o muy violentas, nos cuesta mucho entender que esa acción esté tratando de satisfacer alguna necesidad humana. Este principio de la CNV está muy próximo a una presuposición de la PNL que dice que cualquier acto humano siempre tiene una intención positiva. Igualmente, esta presuposición puede generar rechazo en estos casos

Quiero tratar este tema contigo porque es una cuestión que me han planteado más de una vez y entenderlo nos puede ayudar a tener mucha más compasión hacia comportamientos violentos que cometemos contra nosotros mismos o contra los demás. Porque si somos capaces de ser compasivos con nosotros mismos en estas situaciones, seremos menos violentos con nosotros y entonces también podremos serlo hacia comportamientos de los demás, lo cual nos acerca a un mundo más compasivo y en el que la violencia no genere más violencia.

Lo primero que me gustaría señalar es que a veces (o muchas veces) actuamos sin ser conscientes de qué estamos necesitando. Sobretodo ocurre cuando estamos en una situación límite, por ejemplo, cuando estamos enfadados y gritamos. Esta emoción implica que estamos sufriendo y no encontramos otra forma de expresar nuestra desesperación por lo que ocurre. Exigimos que los demás hagan algo para ayudarnos pero es muy probable que no nos demos cuenta que lo que estamos necesitando con mucha intensidad y urgencia es escucha y empatía. Si esto es así, significaría que mi forma de actuar para pedir escucha y empatía es gritar, ¿no te parece una expresión trágica de necesidades?

Así que la inconsciencia, es decir, el no saber qué necesidades me están faltando, me puede llevar a lugares a las antípodas de lo que estoy deseando. Por lo tanto, algo que me puede ser muy útil cuando estoy enfadado es pararme para ser consciente que estoy necesitando con urgencia empatía y escucha. Y antes de continuar la escalada que me llevará al grito, es urgente que encuentre escucha en alguien y si no es posible, la puedo en mi mismo (auto empatía) como recurso de urgencia. Después de que me haya dado la escucha necesaria, es probable que encuentre otras necesidades que no estén satisfechas y que me han llevado al enfado.

La segunda cosa que quisiera señalar es que conviene recordar que la CNV hace una diferencia muy clara entre necesidades y estrategias. Es decir, que pueden haber múltiples estrategias (acciones) para satisfacer una misma necesidad. Curiosamente la PNL tiene una presuposición que nos recuerda la misma idea cuando nos dice que conviene distinguir entre lo que son nuestras acciones y la intención positiva que hay tras ellas. Si nos olvidamos de esta distinción entonces nos es difícil de entender que una acción violenta pueda ser un intento (trágico y seguramente no satisfactorio para el que lo comete) de satisfacer necesidades.

Así que la próxima vez que te cueste buscar las necesidades que podrían estar cubriendo acciones que no te gustan o que incluso te repugnan, ya sean tuyas o de otra persona, recordar esto quizás te ayude a conectar con la compasión hacia ti misma y/o hacia los demás. Eso contribuirá a crear un mundo más compasico en el que la violencia no genere más violencia.

¡Buen viaje !

¿La vida es sueño? Mi peonza virtual “Inception”

Hoy me apetece hablarte sobre lo que es realidad y lo que es sueño y nos parece realidad. Este es un tema muy recurrente y tenemos referencias en el pensamiento hindú, la mística persa, la moral budista, la tradición judeocristiana y la filosofía griega. Por ejemplo, Platón nos hablaba que el hombre vive en un mundo de sueños cautivo en una caverna. Calderón de la Barca nos decía que “la vida es sueño y los sueños, sueños son”. Pero no te asustes, no pretendo hacer un estudio filosófico sobre este tema, sino simplemente acercarme de una forma lo más práctica posible a este tema que me inquieta en cierta forma porque, ¿y si resulta que estamos viviendo en un sueño y no lo sabemos? ¿Quieres acompañarme en este pequeño viaje?

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Cómo tratar con personas intratables en 3 pasos

Hola,

En la entrada de hoy voy a hablarte de las personas intratables. Lo voy a hacer desde un cambio de paradigma y mi propuesta es que sigas tres pasos. Además, hoy voy a cambiar el formato y te lo voy a contar con un vídeo ¿Qué puedes conseguir viendolo? Para ser franco, no esperes que después de ver el vídeo vayas a saber tratar inmediatamente con cualquiera de las personas intratables que conoces.

Lo que sí creo que vas a  conseguir es tener una perspectiva diferente. Además, si sigues los 3 pasos que te propongo en el vídeo y lo aplicas a un caso real tuyo, se te abrirán nuevas posibilidades para interactuar con esa persona. Y si pruebas cosas realmente diferentes, seguro que conseguirás resultados diferentes. Así que la situación de atasco en la que te encuentras se desbloqueará.

Una vez que hayas visto el vídeo y te decidas a probar, mi propuesta es que comiences con casos no muy extremos, para que tengas oportunidad de probar el sistema. A medida que vayas ganando confianza puedes ir probando con casos más intensos. Por cierto, si al aplicarlo te aparece alguna duda sobre alguno de los pasos, déjame un mensaje en el post. De esta forma otras personas se pueden beneficiar de tus dudas.  Si es algo que requiere privacidad, envíame un correo electrónico a francesc.bonada@gmail.com Estaré encantado de atenderte.

¡Buen viaje!

 

El castigo: una mirada más amplia

La entrada de hoy voy a tratar del castigo. Como padre y como miembro de una comunidad, me ha interesado mucho la temática del castigo por ser algo inherente a la educación y a la sociedad. De hecho no es la primera vez que hablo de ello en este blog. En mi artículo Educación, normas, obediencia y utilidad del castigo traté de reflexionar sobre lo importante que es para mi recordar la razón que hay detrás de cualquier norma que le da una razón de ser. Si no lo hacemos corremos el peligro de ser simples cumplidores de la ley, aunque rompa principios que consideramos fundamentales (puedes ver el video  Hannah Arendt – La banalidad del mal )

En esta entrada queremos dar una visión complementaria a eso que ya traté. Lo digo en plural porque en esta ocasión me permito compartir contigo el último programa de Conecta 3 en el que las tres personas que formamos el equipo dialogamos sobre el agredido, el agresor, la empatía, el castigo y la necesidad de restaurar los efectos de un acción. Se trata de restaurar eso y de sanar en la medida de lo posible el dolor y restaurar las relaciones rotas. También haremos un apunte sobre la justicia restaurativa, que puede complementar y descongestionar la justicia tradicional,… (En Palma de Mallorca tenemos un montón de ejemplos de Prácticas Restaurativas  de la mano de Vicenç Rul·lan (Sitio web de la Asociación Practicas Restaurativas)

Así que te animo a que escuches este programa donde además encontrarás entretenimiento. Lo puedes escuchar en tu pc o bien descargando el audio en tu tablet o smartphone, utilizando cualquier programa para descargar podcast (En plataforna Apple, o plataforma android). Sólo debes buscar Conecta 3, y encontrarás todos los episodios. Aquí tienes el enlace para escucharlo en tu pc.

¡Buen viaje!

Un deseo personal…

Amanecer en Barcelona (F.Bonada)

Hoy quiero compartir contigo un deseo personal y una determinación: vivir cada momento como el único posible. Quiero estar en contacto con lo que es y dejar de lado lo que debería ser. Quizás te preguntes, ¿a qué viene ahora esto? Pues resulta que quiero vivir la vida despierto, sintiéndome vivo, y eso significa vivir para lo agradable y también para lo desagradable.

Porque cuando pienso que lo que estoy sintiendo no me gusta, entonces quiero huir de eso, o bien trato de anestesiar esa sensación y la anestesia me duerme para todo, para lo bueno y lo malo. No es selectiva. Y también porque si no sé estar con lo que no me gusta, tampoco sabré estar plenamente cuando me ocurre algo que me gusta. La cuestión es, ¿cómo hacer para vivir la vida despierto?

Pues, por ejemplo, quiero probar de abandonar la idea de perseguir sólo la paz, porque en la paz está embebida la no paz. En cambio, en la aceptación incondicional de lo que es, no hay lucha, no hay conflicto, no hay separación entre yo y el mundo. Hay disfrute pero no hay apego. Hay dolor, pero nunca sufrimiento. Simplemente las cosas son, y ya está. ¿Cómo puedo llamar eso? Si lo llamo de alguna forma ya estoy etiquetando, juzgando y por lo tanto volviendo al paradigma del cual quería huir. Así que quizás sea mejor quedarse ahí, en ese sutil y frágil estado de atención y aceptación amorosa hacia lo que es. Quiero que mis acciones surjan desde ese lugar.

En este camino quiero decirte que la CNV me ayuda a conectar con lo que está vivo en mi y en los demás, en cada momento. Así que cuando aplico la CNV hacia mi, lo que estoy haciendo en realidad es un acto de amor profundo y de aceptación incondicional hacia mi mismo y hacia lo que está siendo. ¡Qué bien me sienta sentir eso y qué beneficios supone para todos los seres que me rodean! En este momento la CNV es mucho más que una simple herramienta de comunicación …

Para acabar, creo que esta vez te voy a pedir una cosa: me gustaría que en este proceso me desees…

¡Buen viaje!

El bien y el mal

La entrada de hoy nos atrevemos de hablar de algo tan trascendente como es el bien y el mal. Y digo nos porque, tal como he hecho en otras ocasiones, compartiré el programa número 13 de Conecta 3 que realizamos Daniel Muxi, Alicia Mánuel y yo mismo, como una continuación del programa anterior en el que hablamos sobre el enemigo.

En este episodio hemos dado voz a comentarios que nos habéis hechos llegar y que mostraban una cierta inquietud sobre algunas de las cosas que salieron en el pasado capítulo. Por ejemplo, hubo una persona que nos dijo lo siguiente:

“Comparto gran parte del mensaje (refiriéndose al capítulo número 12 sobre el enemigo) salvo que sí que existe gente mala y contra eso poco se puede hacer”

Así que esta vez, la sección de la anécdota se ha convertido en un espacio para dar voz a estos comentarios que precisamente hablan sobre el bien y el mal, sobre lo correcto y lo incorrecto, y nosotros le hemos dado el enfoque de la CNV. También podrás escuchar el testimonio de Alicia con su vivencia sobre “ser víctima” y cómo hizo para superar esa situación. Y al final de esta sección compartimos un poema  de Thích Nhất Hạnh  relacionado con este tema. Espero que te inspire tanto como a nosotros.

La sección de la llamada, recibimos el testimonio de “Zacarías”, que nos llama muy disgustado por algo que te parecerá muy “curioso” 😉

Hemos inaugurado la sección “La voz del escuchante” y podrás escuchar los primeros mensajes de voz que nos han dejado en el whatsapp de Conecta 3 (+34 644 74 60 75). Podrás escuchar voces de personas que nos han dejado cosas como:

“Esta radio me parece cojonuda”

” Esta cosa que hacéis es una cosa reservada para una gente blanca, rica que tiene tiempo para perder e ir a talleres”

“La CNV me sabe a Valium”

O la curiosa llamada de alguien que se ha identificado como

“Soy el sentimiento de culpa….”

que nos ha dejado su testimonio. Hemos aprovechado para comentarlas y traducirlas a “lenguaje jirafa”. Creo que te van a parecer muy interesantes y te animo a que dejes tus comentarios, peticiones o sugerencias. Nos será de mucha ayuda.

Así que te pido que nos escuches porque creo que puede resultar entretenido, enriquecedor y en algún momento incluso te puede divertir. Yo te recomiendo que te bajes el audio del programa al tu smartphone. Si es Apple utilizando la aplicación PODCAST y buscando Conecta 3. Te puedes suscribir y bajarte todos los episodios para oírlos cuando puedas. Si es android puedes utilizar cualquier aplicación para escuchar podcast ( yo he probado APP’s como SoundCloud, BeyondPod, o iVoox). Busca Conecta 3 y bájate los episodios para escucharlos donde y cuando mejor te vaya…

¡Buen viaje!

Hacer vs ser “jirafa”

Supongo que te estás preguntando ¿Qué significado tiene este artículo? ¿A qué viene esto de hablar de jirafas? ¿Qué me puede aportar saber la diferencia entre una cosa y otra? Pues en este artículo voy a tratar de responderte a estas preguntas. Primero te explicaré los dos símbolos que utiliza la CNV para explicar dos formas de entender las relaciones. Luego podrás ver la diferencia entre “ser” y “hacer” aplicado a este modelo de comunicación y cómo esto se puede extender a cualquier metodología o técnica que utilicemos para nuestro desarrollo personal. ¿Me acompañas?

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Cuatro maneras de escuchar mensajes difíciles

Resultat d'imatges de escucharEn la entrada de hoy me gustaría compartir contigo una situación en la que nos encontramos muchas veces, que es la de recibir un mensaje que nos resulta difícil de escuchar. En este artículo espero poder ofrecerte alternativas más allá de las conocidas, ¿te parece acompañarme?

Las 4 maneras de escuchar un mensaje difícil

Lo primero que tendríamos que ver es que es escuchar un mensaje difícil. Lo primero que podríamos decir es que un mensaje puede ser difícil de escuchar para mí y en cambio para ti no lo sea. Esto es quizás la primera cosa que podríamos tener en cuenta. Entiendo que un mensaje difícil es aquel que no me gusta escuchar. Pongamos un ejemplo, Supón que alguien me dice lo siguiente “Eres un desconsiderado por no avisarme que ibas a ir a aquella fiesta“. Me molesta escuchar eso porque siempre aviso y esta vez me despisté y no lo hice.

Voy a utilizar este ejemplo para describir las cuatro maneras, según la CNV, para responder a este tipo de comentarios.

1.- Culpar a los otros

Este tipo de comentarios son recibidos como un ataque, así que el primer impulso es responder con otro ataque culpando a la otra persona. Podría ser algo como lo siguiente: “Mira quien ha ido a hablar, la que se va sin despedirse ni decir nada a nadie…” ¿Te suena? 😉

2.- Culparse a uno mismo

El ataque recibido, en vez de producir una explosión, lo que puede hacer es una implosión, es decir culparse uno mismo por lo ocurrido. Así que podría ser algo así como “Es verdad, tiene razón, soy un desconsiderado y tendría que haber avisado”. Como ves, el ataque ahora se dirige hacia uno mismo. Ya no sé qué es peor. Veamos alguna alternativa más para salir de este círculo tan dañino.

3.- Expresión honesta de nuestras necesidades y sentimientos

Esto ya suena un poco más diferente a los que estamos acostumbrados, ¿verdad? De lo que se trata es de darse cuenta que el comentario me está afectando y escucharnos y tenernos en cuenta antes de hacer ninguna cosa. Se trata de parar y hacernos las siguientes preguntas ¿qué estoy sintiendo ahora mismo? ¿Qué necesidades y valores universales son importantes para mi en esta situación y me están faltando? Quizás estoy enfadado porque pienso que siempre la he tenido en cuenta y para una vez que me despisto, me tira la caballería encima…

Después de darme cuenta de ello podría decirle lo siguiente: “Oye, cuando me dices esto, me siento entre enfadado y frustrado porque me gustaría que valoraras las muchas veces que te he tenido en cuenta porque eres una persona importante para mí“. Supongo que ya ves que esta respuesta ya se sale de lo que acostumbramos a hacer. Pero incluso podemos hacer una salto más.

4.- Escuchar las necesidades y sentimientos de la otra persona: ofrecer empatía

Para llegar a este estadio creo que es necesario haber pasado por el paso 3, aunque no lo hayamos verbalizado. De lo que se trata es de tratar a la otra persona de la misma forma que hemos hecho con nosotros mismos, es decir, darle empatía tratando de imaginar que sentimientos y necesidades tenía esa persona en el momento que me dijo lo que me dijo. Así que ahora se trata de olvidarse de uno mismo y centrarse en la otra persona. Por eso te digo que para llegar al paso 4 antes conviene haber pasado por el 3. Pongámoslo en acción.

Vamos a ver, cuando esa persona me dijo que era un desconsiderado, ¿qué podría estar sintiendo? Y sobretodo, ¿qué necesidades y valores que son importantes para ella no estaban presentes? Seguramente estaba enfadada, lo puedo reconocer por el tono con el que me lo dijo. Supongo que para ella era muy importante asistir a esa fiesta,… No sé cual debe ser el motivo. Puede ser que fuera alguien que le interesa mucho, o simplemente quería pasarlo tan bien como nosotros. Supongo que también debe ser importante formar parte del grupo. Así que le podría estar faltando compañía, pertenencia al grupo, ser tenida en cuenta y valorada como un miembro valioso. Ahora ya imagino cuales podrían ser las necesidades que le están faltando cuando me hizo ese comentario. Bueno, aunque todo esto son sólo suposiciones mías. Lo importante es saber qué pasa a esa persona así que se lo podría preguntar. Diría algo como lo siguiente:

– Cuando me dices esto, supongo que estás enfadada porque para ti es muy importante que te consideremos como una persona importante y valiosa del grupo. ¿Es así?

Si acertamos, perfecto, pero si no, podemos volver a preguntar, porque lo importante no es acertar sino nuestra actitud de interés por sus sentimientos y necesidades. Es muy probable que después de eso, esa persona se haya tranquilizado porque ya ha sido escuchada y entendida, que es lo que todos los seres humanos necesitamos cuando estamos enfadados.

Una vez esa persona ya ha sido escuchada, sí que estaría más dispuesta a escucharnos, así que podríamos intervenir nosotros para decirle cómo nos hemos sentido cuando nos hablado de esa forma, siempre en términos de necesidades y sentimientos. Así la conversación podría haber sido algo así:

– Sí es lo que dices. Estaba enfadada porque pensaba que me estabais dejando de lado.
– Ya veo. Quieres estar con todo el grupo, disfrutar juntos y que te veamos como valiosa para el grupo.
– Sí, eso.
– ¿Te va bien si te explico ahora qué me ha pasado cuando me has dicho eso?
– Vale
– Pues lo que me ha pasado es que me he sentido primero enfadado y luego triste porque me gustaría que pudieras ver lo valiosa que eres para mi y cómo te he tenido en cuenta en otras ocasiones. También triste porque no me di cuenta de lo importante que era para ti esta fiesta. Me olvidé de avisarte y me entristece que este despiste ta haya dolido tanto.
– Bueno, lo importante es que lo hayamos aclarado. Además me ha gustado mucho oírte decir que soy importante para ti.
– Pues claro !
– Pues no hay problema, todos nos despistamos alguna vez. Dame un abrazo !

Conclusiones

En este artículo hemos visto juntos las cuatro maneras de responder a mensajes difíciles. Las dos primeras se basan el modelo del ataque defensa. Las dos segundas se basan en que, todo comportamiento es un intento de satisfacer necesidades y valores universales, aunque en ocasiones la estrategia que se utiliza sea trágica. La capacidad de traducir comportamientos a necesidades y sentimientos nos permite conectar con nosotros mismos y con los demás y romper las dinámicas del ataque, defensa que tanto dolor y malos entendidos causan. ¿Qué posibilidades nos abre el todo esto?

¡Buen viaje!

P.D. Ahora tienes la posibilidad de aprender poniendo en práctica los 4 pasos de la CNV, la expresión honesta y la escucha empática, asistiendo a mis talleres. Estaré encantado si vienes para practicar esta forma de comunicarte contigo y con los demás. Consulta la sección de eventos.